‘Toc, Toc ¿se puede?’ se cuela en la nueva casa de Goyo González

Goyo González y su hijo, Mateo.
Goyo González y su hijo, Mateo. |Comunicación Telemadrid

Fue uno de los primeros chicos Hermida, presentador, actualmente, de ‘Huellas’, y de programas míticos de Telemadrid como ‘Cifras y Letras’ o ‘Aquí en Madrid’. Goyo González comparte este domingo, en ‘Toc, toc, ¿Se puede?’ (21.30h.) su lado más personal abriendo de par en par las puertas del dúplex en el que vive en la zona norte de Madrid y con vistas a Barajas. Una casa en la que los espectadores podrán ver sus gustos por la pintura, la decoración y los muebles de diseño y, también, las corbatas que aún conserva de cuando compartía plató de televisión con Jesús Hermida, en 1989.

Goyo González lleva poco más de dos años viviendo en este casa en la que recibe a las cámaras de ‘Toc, toc, ¿se puede?’ junto a su hijo Mateo, de 17 años. Su estancia preferida es, sin duda alguna, la cocina. Amante de los fogones y de la buena gastronomía, Goyo ha preparado un libro de recetas creadas por él mismo que llegará a las librerías próximamente.

Goyo González, un chalet con capilla y un piso en la Gran Vía, este domingo, en Toc, toc... ¿se puede?

En su casa tampoco pueden faltar los aparatos de radio para este locutor que comparte las mañanas con Carlos Herrera en Cope. Conserva varios aparatos antiguos de su abuela y de su madre. En la decoración de su salón, réplicas de muebles de Lecobusier y un cuadro del pintor Luis Feito junto a varios lienzos pintados por él mismo. Y entre lo más sorprendente, el baño pintado en un color Pantone ultravioleta. “Es un color explosivo, el color más fuerte de toda la casa. Porque el baño es el que te pone las pilas por las mañanas”, asegura.

El programa visitará, además, un piso en la Gran Vía de Madrid, donde sus propietarios, los bailarines Mario y María del Sol, que llegaron a tener en su compañía a 40 bailarines, llevan 30 años viviendo. También, otro piso en el barrio de Adelfas con una reforma que lo ha convertido en un espacio luminoso y lleno de plantas; y un chalet en la zona de Conde Orgaz en el que vive una familia numerosa con nueve hijos y cuya principal singularidad es que tiene una capilla privada en el sótano.