Santiago Carbó: “En Nissan hace falta negociar una buena salida, no una nacionalización”

Santiago Carbó, catedrático de economía de Cunef y director de estudios Financieros de Funcas, cree que nacionalizar Nissan para impedir el cierre de la planta en Barcelona es un error. “No me parece que sea el camino a seguir porque tendríamos que producir unos coches que no son nuestros. Sería muy extraño".

"La vía es intentar negociar una buena salida. Desgraciadamente es lo que nos espera, en una economía global, que se enfrenta a una pandemia y a la vez, a una caída en la producción. La automoción tiene mucha presión. Pero poco podemos hacer porque es una empresa privada en manos extranjeras”, explica.A Juan Pablo Colmenarejo en Buenos Días Madrid de Onda Madrid le reconoce que es una mala noticia pero que llevaba años dando señales. “se han necesitado algún tipo de subvención para las compras. En Europa vamos más rezagados en vehículos eléctricos que son los de más demanda en el futuro".

Cambios para el futuro

"Aquí el problema es mundial, con una caída global en la venta de coches, especialmente los que no son eléctricos. Nos debemos acostumbrar en que las compras de coche no serán tan habituales. Las nuevas generaciones comparten vehículo y hay que restructurarse en demandas más pequeñas y distintas”.El catedrático piensa que las entradas de capitales en las empresas deben ser muy puntuales y “me conformo con que el Estado no estorbe. Porque me preocupa que por intentar tomar medidas para proteger a trabajadores sociales, se dañe más al sector empresarial".

"Tenemos que dajar debates estériles como la reforma del mercado laboral, que no toca, y genera incertidumbre”.

"Envidio la actitud de los alemanes que han salido en defensa de su sector empresarial -dice- con liquidez y en términos de PIB doblan la media europea. Tienen un músculo financiero y saldrán de ésta reforzados. Mientras nosotros debemos pasar el bache lo mejor que podamos y dejarnos de debates estériles como la reforma del mercado laboral, que no toca, y genera incertidumbre”.

Ingreso mínimo vital

Sobre el ingreso mínimo vital, “creo que como ayuda a la pobreza extrema temporal es oportuna. Como elemento fijo para nuestro disfuncional y complejo mercado laboral es preocupante. Todos los españoles defendemos las ayudas para compatriotas que lo pasen mal. Los jóvenes tendrán que reciclarse. Si quitamos los incentivos tenemos un problema adicional. Hacerlo permanente puede generar disfuncionalidades y crearían en el medio-largo plazo más problemas que beneficios”.

Más impuestos

En cuanto a la ayuda de Bruselas, “nos va a impedir hacer locuras con la reforma y nos pedirán aumento de la capacidad fiscal del país con medidas que supongan impacto en la recaudación. La tasa Google hace ruido pero al final lo que se recauda es poco. Hay que buscar medidas que nos permita la suficiencia fiscal para que el Estado no tenga presión en los déficits públicos. En el IVA hay recorrido, pero con cuidado en IRPF y sociedades con cautela. No es momento de bajar impuestos”, termina.