La difícil situación de los últimos comerciantes en el metro de Madrid

Arranca María Cano, de Madridiario, analizando en El Intercambiador la situación de los últimos comerciantes de Metro: “Todo arrancaba en 2015 con el nuevo reglamento destinado a ampliar el espacio comercial del suburbano y de las exigencias dictadas en marzo de 2016, sobre todo en materia de seguridad”.

Las obras de los locales iban a ser asumidas por Metro, pero muchos comerciantes no podían permanecer cerrados el tiempo que iban a durar las obras. “Los que sí pudieron aguantar fueron reubicados en locales temporales y otros locales aún no se han arreglado, aunque tenían que estar listos el 1 de enero”, comenta. Cano anuncia que ya ha habido una reunión con Ángel Garrido, consejero de Transportes, y están pendientes de otra reunión con Silvia Roldán.

Ferrán Boiza, de El Mundo, analiza la próxima apertura de los pisos colmena en Madrid que tendrán 1,2 metros de alto, 1,2 de ancho y 2 de largo: “La empresa anuncia que sacará diez promociones con precios de entre 200 y 250 euros y ya hay un 90% de reservas, lo que demuestra que hay demanda”. Pone el ejemplo de Carlota, una mujer con la que han hablado “y que ya ha reservado un piso colmena porque dice que por una habitación le piden no menos de 350 euros, y que con su sueldo, 900 euros, no se lo puede permitir”. Boiza destaca que el Ayuntamiento, además de advertir que se va a alquilar algo que quizás se cierre en poco tiempo, se muestra contrario a estos pisos. Cita a Mariano Fuentes, el delegado, “que asegura que no van a obtener permiso, además de que nadie lo ha solicitado aún”.

El promotor de los 'pisos colmena' en Madrid asegura que son "una solución temporal para ahorrar uno o dos años"

En relación al Real Cinema, María Cano recuerda que en su momento fue la sala más grande de Europa y en la que se estrenó, en 1977, la Guerra de las Galaxias. "El derribo ya ha comenzado para construir un hotel de cinco estrellas", dice. El problema, explica Cano, es que “el edificio al estar en manos privadas no tiene ningún tipo de proyección y el ayuntamiento se justifica en que los múltiples cambios que ha sufrido implica que no quede nada del edificio original”.

Piden que no se derrumbe el Real Cinema de Ópera