Comprensión, pero también enfado, en los barrios de Madrid que pueden entrar en las restricciones

Comprensión, pero también enfado, en los barrios de Madrid que pueden entrar en las restricciones

Madrid anuncia en unas horas las nuevas medidas para frenar los contagios del coronavirus y todo apunta a que las restricciones afectarán a las zonas con más de 1.000 contagios por cada cien mil habitantes. Lavapiés, Canillejas, García Noblejas y Orcasitas son algunos que tienen ese nivel elevado de contagios y temen ser incluidos en las nuevas restricciones.

En García Noblejas, por ejemplo, la tasa de incidencia es de 1.026 por cien mil habitantes y Antonio, de 87 años y vecino de ese barrio, se pregunta qué va pasar porque temen que haya restricciones. Como él muchos se preguntan por qué no pueden ir a otras zonas de Madrid y porqué se permite la contradicción de que en el mismo barrio las prohibiciones afecten a una acera de la calle y a la otra no.

Estas son las zonas de Madrid que podrían sumarse a las restricciones
Estas son las zonas de Madrid que podrían sumarse a las restricciones
Estas son las zonas de Madrid que podrían sumarse a las restricciones

Estas son las zonas de Madrid que podrían sumarse a las restricciones

La mujer de Antonio está en una residencia de ancianos en la Sierra y él iba a verla, pero ahora, dice, “ya hay restricciones para ir a verla”. En su misma situación están muchas personas.

"¿Qué vamos a hacer con el niño?"

Vecinos de García Noblejas que ven que su situación puede verse muy alterada: “¿Y qué vamos a hacer con el niño? Vive en Mejorada del Campo. Es contradictorio, me parece que o se confina a todo Madrid o nada, sería lo mejor”.

En los bares hay gente disconforme con las medidas y la crisis económica en que les va a sumir. “está claro que es una guerra de virus, económica, de todo”. “Las cosas están muy mal y pintan peor -dice la encargada de un bar- “la barra es fundamental aquí en este bar que pequeñito y más en este barrio”.

Muchos negocios no podrán aguantar: “Nos planteamos reducir personal –señalan- en este bar somos cuatro, mi marido y yo, y dos empleados, y no creo que podamos seguir”.