Se desploma la venta de anticonceptivos por la pandemia y la dificultad de conseguir recetas

Se desploma la venta de anticonceptivos por la pandemia y la dificultad de conseguir recetas

Se desploma la venta de anticonceptivos por el confinamiento de la pandemia y la dificultad de conseguir recetas. Un dato curioso cuyos pormenores y consecuencias explica a Telemadrid la sexóloga Ana Sierra en el programa Buenos Días.

Asegura sierra que para esta caída “la verdad es que hay muchas razones. Primero es que el foco de atención está en el coronavirus, la gente está muy preparada para protegerse del coronavirus y se han dejado algunas otras cosas, como éstas a nivel sexual. Pero también tiene que ver con la saturación de los centros médicos porque hay algunos métodos anticonceptivos que necesitan recetas y sanitarios que se ocupen de ello”.

“Los besos son la práctica de mayor riesgo. El acceso y el miedo ha hecho que incluso no se lleguen a practicar, ni en pareja, que es lo menos arriesgado”

Señala Sierra que “ha habido retrasos en las consultas obstétricas y de ginecología”. Sobre si ha sido también por miedo al coronavirus aunque mantener relaciones no suela ser motivo de contagio entre convivientes, subraya la sexóloga que “los besos son la práctica de mayor riesgo. El acceso y el miedo ha hecho que incluso no se lleguen a practicar, ni en pareja, que es lo menos arriesgado”.

Ana Sierra recomienda que “hay que diferenciar entre parejas que conviven y las que quieren conocer gente nueva, nadie está libre de riesgo, pero si estas conviviendo reduces el estrés del contagio”.

El estrés del contagio provocado por el Covid

Subraya que precisamente “este estrés provocado por la pandemia y los miedos que conlleva ha sido uno de los motivos que ha llevado a reducir el deseo, y si no quieres tener hijos o también para protegerte de estas transmisiones vía sexual, puedes utilizar los métodos adecuados”.

Para quienes no convivan, Sierra recomienda la distancia e incluso el sexo virtual, porque es mejor “establecer una cuarentena simbólica hasta conocer el tipo de vida que lleva la otra persona y conocer sus hábitos para reducir el riesgo, lo que no quiere decir que haya que suprimir la sexualidad”.