Pedro Ruiz: “He decidido que el éxito de mi vida sea la dignidad, no la repercusión”

Pedro Ruiz: “He decidido que el éxito de mi vida sea la dignidad, no la repercusión”

“He decidido que el éxito de mi vida, si es que tengo alguno, sea la dignidad y no la repercusión”, ha dicho Pedro Ruiz en la entrevista de Café y Parole' con Euprepio Padula en Buenos Días Madrid de Telemadrid

Pedro Ruiz estrena en Madrid la obra ‘Locos, reír nos cura’ en el teatro Infanta Isabel que va a estar abierto al 50 por ciento. “Estrené el viernes pasado en Bilbao porque me dije voy a divertir e inventé estos 20 locos que constituidos en un retablo en el escenario nos dan idea de la sociedad y de nosotros. El espectáculo no va de meterse con nadie sino de reírse de nosotros, lo digo porque creo que la humanidad somos unos chinches en una canica espacial y nos damos demasiada importancia”.

“Tal y como están las cosas –dice- lo que tenemos que hacer la gente del teatro si podemos es que a los que vengan se les cambie el rollo, es bueno para nosotros y para ellos”.

Cree Ruíz que “la gente, el público, al final al aplaudir te aplaude por como lo haces y por el hecho de haber vuelto al teatro. Es una ceremonia muy gratificante ahora”.

La dictadura digital y la libertad

El artista confiesa que respeta los avances tecnológicos, pero que no le interesan las redes ni busca publicidad en ellas porque no le gusta “la dictadura digital”. “Creo que la libertad consiste en que sepan poco de ti, no que lo sepan todo. Y esto de regalar datos alegremente yo no voy a hacerlo. Yo escribo a mano, no tengo ordenador, y no tengo teléfono inteligente mientras no me obliguen. Además, mientras pueda pagaré en efectivo, por ejemplo”.

Sobre qué le llevó a dejar los platós de televisión dice que “llevaba demasiado tiempo y cuando ‘La noche abierta’ estaba cuidando a mi madre con un ictus en 2004, pero llevaba ya unos años haciendo lo mismo y me estaba convirtiendo en un entrevistador, cosa que no soy, yo soy un artista que conversa, por tanto creí que esa etapa había terminado y lo dejé”.

La dignidad como meta

Opina Ruiz que “las televisiones públicas, todas las del mundo, y lo digo con respeto, son una mezcla de Goebbels, Kafka y Al Capone: Doctrina, confusión y trinque, en poca o mucha medida. Creo que trabajan con los proveedores habituales, ‘sospechos’ habituales entre los que a veces he estado yo también”

“Yo no creo en el poder, yo creo en el poderío, que es lo que puedes hacer con tu propio cuerpo, el poder es tener capacidad de influencia sobre los demás que yo nunca he querido tener y lo hago pagando un precio, pero no me importa, he decidido que el éxito de mi vida, si es que tengo alguno, sea la dignidad y no la repercusión”, afirma.

El talento no se deprecia

Pedro Ruiz no quiere hablar de política porque “es un teatro malo y carísimo". Opina que "la telebasura es hablar de lo mejor de los peores y lo peor de los mejores y se convierte en un chapapote manejable”. Cree que el talento a veces se oculta “el talento a veces no se aprecia, pero nunca se deprecia”

Sobre su obra dice que “este espectáculo me hace divertirme más que otros porque cuando encuentras cómo habla un personaje si encuentras como decirlo encuentras cosas que tú mismo ni dirías. Si entro en el personaje, contesta el personaje no tu cerebro”.

Respecto a que Madrid ahora está muy triste dice que, pese a eso, “agradecemos mucho que vengan, que el teatro es una mentira anunciada y pasas dos horas muy buenas, baja el telón y es una garantía de que aquí no va a pasar nada”.