"Adiós amigo", las primera palabras, en la luna, en español

En julio de 2019 se cumplen 50 años de la misión del Apolo 11, cuyo objetivo fue lograr que un ser humano caminara sobre la superficie de la Luna. Entrevistamos al físico e Investigador ingeniero de la NASA, Eduardo García Llama, autor del libro “Apolo 11. La apasionante historia del cómo el hombre pisó la luna por primera vez", publicado en la editorial Crítica.

En esta obra, Eduardo García Llama –ingeniero que trabaja en la NASA, en Houston– nos cuenta esta odisea que va desde el lanzamiento de la nave hasta su vuelta a la Tierra. Y lo hace en forma de novela en la que hablan sus protagonistas (siguiendo las transcripciones oficiales del vuelo) y en la que diversos pasajes dan pie a la narración de episodios históricos relevantes en conexión con la misión y con la biografía de los astronautas, de anécdotas y experiencias durante el vuelo, y de los detalles más destacables que caracterizaron esta misión, desde el punto de vista tanto técnico como humano.

"Yo siempre digo que fue un acontecimiento en el que, por primera vez, el mundo pudo seguir en directo lo que es el desarrollo de una gesta histórica", asegura García Llama.

"Ellos cuando viajaban a la luna no la veían por la orientación para preservar el acondicionamiento térmico de la nave. Realmente cuando la vieron fue cuando estaban realmente cerca, a unos 15.000 kilómetros, una visión muy espectacular".

Nos revela como, pese a la competitividad por la carrera espacial en aquellos años, "las personas que trabajaban en esos años en el programa espacial soviético a nivel personal estaban todo a una con el Apolo 11". "Los cosmonautas rusos de la época estaban deseando que se posase el Eagle y todo saliera bien".

"A Michael Collins, una vez le preguntaron qué había sido lo más peligroso del vuelo y el dijo que aquello que no se había pensado" de hecho "en el Apolo XI salieron algunas cosas mal", nos cuenta García Llama.

Eduardo García Llana revela aspectos ya conocidos como el papel fundamental de la estación española de Fresnedillas en la misión, "era de una de las tres estaciones que formaban parte de la red de Espacio Profundo que fueron vitales para hacer de enlace con la nave Apolo XI y para recibir la telemática y los datos de los astronautas", pero también nos sorprende con revelaciones como que 'Buzz' Aldrin se despidió de Neil Armstrong antes de entrar en el modulo espacial con dos palabras en castellano: "'Adiós amigo, fueron las dos primera palabras que se pronunciaron en la luna en español'".

Luego Collins también tuvo su monto en español cuando le preguntaron cómo bebéis vosotros ahí arriba. "Collins contestó que se parecía un poco a cómo beben los españoles de una bota". "Entonces el 'cap-com', el comunicador desde Houston con la nave le dijo que "eso es lo que ahora necesitas tu, beber de una bota ahora mismo ¿no?".