Mi cámara y yo: Dame veneno

Mi cámara y yo: Dame veneno

“Mi cámara y Yo” se enfunda el uniforme de explorador y se arma de prudencia para abordar el tema del programa, que no está libre de riesgos. ¡Hablamos del veneno! Peligros que están más cerca de lo que creemos, en el campo y en la ciudad, en forma de plantas o animales. Mucha atención porque “Dame veneno” pone el foco en sustancias peligrosas que, paradójicamente, también pueden tener efectos positivos.

Víboras, arañas, anfibios… Sin salir de la comunidad de Madrid, podemos encontrar animales venenosos como los que descubre MCY en la sierra con Alberto, biólogo del Museo de Ciencias Naturales. La víbora hocicuda, la única venenosa que existe en Madrid, el escarabajo “aceitera”, sapos, escolopendras… toda una fauna a la que hay que respetar. Respeto imponen las serpientes exóticas, muchas venenosas, que se pueden admirar en Faunia, donde tienen su propio banco de antídotos, aunque, afortunadamente, es muy improbable que haya que recurrir a ellos. En Madrid se registra una media de 4 casos anuales de mordedura de víbora, que resuelven entre el SUMMA y los hospitales.

"En la Comunidad de Madrid existen hasta 150 plantas, con diferente grado de toxicidad"

Si nos fijamos en la flora, nos llevaremos más de una sorpresa. ¿Recuerdan cómo murió Sócrates? Envenado con cicuta, una planta habitual incluso en los espacios urbanos, como ha podido comprobar MCY, y muy peligrosa. Como el beleño, el acónito o la lechuga silvestre… En nuestra comunidad existen hasta 150 plantas, con diferente grado de toxicidad. Y tóxicas pueden resultar algunas de las setas que crecen en nuestros campos. MCY acompaña a un experto y un grupo de senderistas y toma buena nota de las recomendaciones para evitar peligrosas confusiones.

"En el mercado ya existen 6 fármacos derivados de venenos"

Pero los venenos, también tienen una cara positiva. La que estudia la venómica, la ciencia que busca aplicaciones para curar enfermedades. En el IMDEA, Instituto Madrileño de Estudios Avanzados, dos investigadores, María y Manuel, están desarrollando uno de los primeros biobancos de venenos con fines terapéuticos de Europa. En el mercado ya existen 6 fármacos derivados de venenos, que sirven para combatir enfermedades como la diabetes o la hipertensión.