La Policía Nacional desarticula una organización criminal especializada en "hurtos amorosos"

La Policía Nacional desarticula una organización criminal especializada en "hurtos amorosos"

Agentes de la Policía Nacional, en colaboración con la policía rumana, Europol y Eurojust, han desarticulado una organización criminal especializada en hurtos y robos violentos mediante el método del “hurto amoroso”.

Hay 42 personas detenidas en España, Rumanía y Portugal, nueve de las cuales han ingresado en prisión provisional, y entre los arrestados hay tres menores de edad.

Los investigados atacaban a víctimas de avanzada edad, muchas de ellas mayores de 80 años, por toda la geografía española. No dudaban en emplear la violencia para arrebatarles las joyas, luego blanqueaban el dinero obtenido en su país de origen, Rumanía.

La organización desarticulada era itinerante, jerarquizada y muy hermética. Sus miembros mantenían estrechos lazos familiares, habían obtenido grandes beneficios con su actividad ilícita, causando un perjuicio económico de más de un millón de euros.

En los 12 registros realizados en España y Rumanía, los agentes han intervenido 66 relojes de lujo, 264 piezas de joyería, 41.000 euros en efectivo, 92 teléfonos móviles, diversas armas de fuego y 10 vehículos de alta gama, entre otros efectos.

Desde noviembre de 2018

La investigación se inició en noviembre de 2018, en Málaga, cuando la Policía Nacional tuvo conocimiento de la existencia de una organización criminal, de carácter itinerante, que estaba especializada en la comisión de hurtos y robos violentos mediante el método del “hurto amoroso”.

La organización desmantelada siempre estaba en continuo movimiento por todo el territorio nacional. Se alojaban durante cuatro o cinco días en una casa tipo rural, normalmente en zonas de interior, y se desplazaban cada día en un radio de 100 kilómetros hacia zonas costeras próximas para cometer los hurtos.

Inmediatamente después regresaban a la vivienda con el botín, cambiando de zona y de casa de forma constante. La organización disponía de buena logística entre la que se incluía una flota de coches a su servicio a nombre de terceras personas, que ejercían como testaferros, a fin de eludir una posible investigación policial o judicial.

Teniendo en cuenta que el valor medio de los objetos robados es de, aproximadamente, unos 10.000 euros, el perjuicio causado por esta organización se estima que supera el 1.000.000 euros.