Repelentes contra los moquitos 'Culex', transmisores del virus del Nilo en Andalucía

Repelentes contra los moquitos 'Culex', transmisores del virus del Nilo en Andalucía

El brote de virus del Nilo en Sevilla tiene muy preocupados a los vecinos. Lo transmite un mosquito.

Hay que tener en cuenta que estos insectos transmiten enfermedades a aproximadamente cien millones de personas cada año.

Lo más efectivo para evitar sus picaduras, son los repelentes y extra fuertes.

La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla) apuntó este viernes a que los mosquitos del género 'Culex' ('pipiens' y 'perexiguus'), presentes en zonas de marismas, como la de Coria y La Puebla del Río (Sevilla), donde se ha diagnosticado al menos una docena de casos del virus del Nilo Occidental, son los transmisores de esta enfermedad.

Según la asociación, los estudios del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad señalan a 'Culex perexiguus' como el género de mosquitos responsable de la amplificación del virus entre aves y su transmisión a caballos y a los 'Culex pipiens' (considerado el mosquito común) como la principal especie responsable de la transmisión del virus desde aves a humanos.

Anecpla apela a la calma ya que, según su directora general, Milagros Fernández de Lezeta, "normalmente este mosquito no transmite ningún tipo de enfermedades ni origina consecuencias más allá de las habituales de cualquier picadura de mosquito".

Puede producir meningitis o encefalitis

Anecpla recuerda que los mosquitos se contagian del virus del Nilo Occidental cuando pican a aves infectadas (generalmente aves migratorias procedentes de África). Los mosquitos infectados pueden transmitir el virus cuando después pican a los seres humanos y a otros animales mamíferos. El caso más habitual es el de los caballos y el periodo de incubación suele durar entre tres y 14 días.

La fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad cuyos efectos más comunes son la aparición repentina de dolores de cabeza, fiebre, vómitos, erupción cutánea, inflamación de los ganglios linfáticos, fatiga, dolor ocular o muscular. También puede producir meningitis o encefalitis.