La clave de la longevidad podría estar en el intestino

La clave de la longevidad podría estar en el intestino

El secreto de la eterna juventud podría estar dentro de nuestro cuerpo. En concreto, en una bacteria que se encuentra en las heces. Investigadores españoles han descubierto la estrecha relación entre tener una flora intestinal equilibrada y una mayor esperanza de vida. La clave de este equilibrio reside en esta bacteria.

En busca de la eterna juventud

Tener una flora intestinal equilibrada podría alargarnos la vida. Es la conclusión a la que han llegado investigadores españoles de la Universidad de Oviedo, en colaboración con el popular biólogo Sammy Basso. Ambos investigan de forma conjunta cómo retrasar el envejecimiento. El biólogo italiano sufre un envejecimiento acelerado por culpa de una enfermedad llamada 'progeria', un trastorno genético que sufren 119 personas en todo el mundo.

La investigación reúne a biólogos de la Universidad de Oviedo y a Sammy Basso, conocido biólogo italiano enfermo por progeria

Las investigaciones se centran ahora en una bacteria que se encuentra en nuestro intestino. Se llama Aquermansia Mucinifila.

"Es una bacteria que, va a dar mucho de que hablar en los próximos años, que tiene un conjunto de funciones beneficiosas, y ahora se ve que también las tiene en el envejecimiento, cosa que hasta ahora no se había descrito tampoco", asegura Clea Bárcena, investigadora de la Universidad de Oviedo.

Se ha experimentado con éxito en ratones

La Universidad de Oviedo investiga junto con el biólogo italiano cómo frenar la progeria y por tanto, el envejecimiento acelerado. Los ensayos clínicos, efectuados con ratones, ha arrojado algo de luz sobre la importancia de esta bacteria y su posible uso para conseguir frenar la enfermedad.

Los ensayos con ratones han conseguido alargar la vida de los animales enfermos hasta un 10%

Es la primera vez que se investiga esta enfermedad rara. Los experimentos han demostrado que, con únicamente una terapia de trasplante de microbiota se pudiera llegar a extender la vida de un animal con esa enfermedad.

El experimento consistió en trasplantar heces de intestinos sanos que contenían la bacteria de la longevidad a ratones con la enfermedad de la progeria. Se consiguió alargar la vida de los ratones envejecidos en más de un 10 por ciento.

Sin embargo, aún se desconoce si podrá aplicarse en todos los intestinos. Así que de momento, y mientras las investigaciones avanzan, lo mejor es apostar por una alimentación equilibrada y una vida sana.