Buitrago de Lozoya, paraíso de las vacas avileña de raza negra

Buitrago de Lozoya, paraíso de las vacas avileña de raza negra

Estas vacas no son unas vacas cualquiera. Son muy especiales, porque en su genética acumulan años de cría. Son madres, sí, pero es que éstas son muy buenas madres, por su fertilidad, y sobre todo, por su carácter maternal. Santiago Moreno es Director de producción animal del IMIDRA, el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario. Nos ha contado que estas vacas son muy productoras y además proporcionan una leche de gran calidad y aportan una producción lechera razonable para la cría de las terneras. Y sobre todo, destaca que están perfectamente adaptadas al entorno.

Realmente la imagen es idílica. Se respira paz. Ha llovido y la hierba parece estar encendida. Las vacas están tranquilas, pacen junto a sus ternerillos, que todavía están mamando. Y de vez en cuando se oyen los mugidos y las quejas resignadas de las madres cuando algún ternerillo mama con ansiedad. Pero se respira paz.

Y es que estas vacas, de raza avileña negra ibérica, son muy demandadas por los ganaderos por la alta calidad de su carne y de su leche. Viven en un lugar privilegiado, en la finca de Riosequillo, en Buitrago del Lozoya, rodeadas de pastos. Son de raza avileña negra ibérica. Autóctonas de nuestra Comunidad. Muy resistentes. Y con un altísimo valor genético, que es lo que necesitan los ganaderos madrileños.

El director gerente del IMIDRA, Sergio López, nos explica que ese valor genético es precisamente el que necesitan los ganaderos. Por eso se lo ofrecen desde desde la Comunidad de Madrid. Se les proporcionan a los ganaderos en sus propias explotaciones para que ellos también puedan hacer sus prop¡os cruces en sus explotaciones y así conservar una gran pureza de esta raza que es autóctona de la Comunidad de Madrid.

Por su parte, los ganaderos hacen una valoración de la pureza, y se los llevan a sus explotaciones para que ellos puedan hacer sus propios cruces y así obtener un valor genético muy alto.

Y es que en esta materia, todo gira en torno a la pureza de las madres y de los sementales. De ellos también depende la pureza de esta raza. Y por último, hemos charlado con Ángel Blanco, el oficial agropecuario de la finca de "Riosequillo". Él está en todo, controlando a las vacas, a las crías y a los sementales. En esta interesante visita nos ha explicado que la Comunidad de Madrid siempre se queda con los mejores ejemplares. Y claro, tranquiliza saber que los mejores ejemplares se quedan en casa.