Jugadores del Rayo Vallecano y el Fuenlabrada en un partido de pretemporada | Telemadrid.es
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Los investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y del Instituto de Técnica Aeroespacial del CSIC (CSIC-INTA) tomaron como punto de partida uno de los modelos epidemiológicos más utilizados para describir la propagación de la Covid-19, el SEIR (Susceptible-Expuesto-Infeccioso-Recuperado).

Lo han adaptado para describir la interacción de deportistas tanto en entrenamientos como en competiciones, tratando de evaluar cuáles con las mejores estrategias para reducir la probabilidad de infección.

El trabajo se elaboró hace meses, ante la posibilidad de que se reanudasen las competiciones. Se han reanudado y hemos conocido casos positivos en diferentes disciplinas. Telemadrid.es se ha puesto en contacto con el investigador Javier Martín Buldú, del Centro de Tecnología Biomédica de la UPM y asesor de La Liga de Fútbol.

"Por ahora no ha habido contagios entre jugadores durante la disputa de partidos en La Liga Fútbol"

Las matemáticas han funcionado y de momento, según Martín Buldú, no ha habido ni un contagio durante el transcurso de un partido de la Liga Profesional de Fútbol.

Calendarios más cortos

El modelo, comenta este catedrático de la UPM, les permite evaluar mediante simulaciones cuál es el impacto de reducir el tiempo entre partidos o realizar test tipo PCR a los jugadores. "Los resultados nos permiten apuntar que, realizando controles de manera periódica y comprimiendo el calendario, el riesgo de que se propague la enfermedad entre los jugadores de forma descontrolada es menor que si la competición se alargase en el tiempo o utilizando otro tipo de test”, afirma Daniel Ruiz Antequera, investigador del mismo centro.

"Se diseñó para deportes de equipo, con interacción física, aunque se puede extender a otros"

El software que utilizan "se diseñó en principio para aplicarlo a deportes de equipo donde existe una interacción física entre jugadores como fútbol, baloncesto, balonmano, etc., aunque se podría extender a otro tipo de deportes”, comenta.

Modelo utilizado por los investigadores de UPM/CSIC-INTA | UPM

La clave para hacer segura una competición, según los investigadores, está en la realización de los test y en actualizar los parámetros que se incorporan al modelo. Por ejemplo, la evolución de la tasa de contagios en la sociedad en su conjunto, el tiempo que pasa un deportista cerca de otro y la probabilidad de contagio o la interrelación del entorno social del jugador fuera de la competición.

"Nadie está mirando los posibles escenarios y es crucial, se puede establecer un modelo para recomendar suspender la competición"

Considerar los escenarios futuros posibles es tarea pendiente, dice Martín Buldú, de algunos estamentos deportivos. "Nadie está mirando los posibles escenarios y es crucial, se podría hacer una estimación según el tipo de deporte y establecer un modelo a partir del cual se pueda recomendar suspender la competición", afirma.

Conclusiones

"Es fundamental realizar test tipo PCR a los deportistas de forma y periódica, no vale cualquier tipo de test. Los test PCR permiten determinar si el deportista es portador del virus incluso cuando no tiene síntomas", dice Martín Buldú. Y añade que "llegar tarde sí que implicaría correr riesgos altos”.

"La primera fuente de contagio proviene del entorno social del deportista”

Otra de las medidas que apunta el estudio es intentar aumentar al máximo el distanciamiento social de los deportistas. “Lo ideal sería que les concentrasen. Pero si eso no fuera posible, deberían tener un contacto muy limitado con el exterior más allá de sus familias, dado que la primera fuente de contagio proviene del entorno social del deportista”, aconseja Ruiz Antequera.

Ninguna federación ni institución deportiva española, al margen de La Liga, se ha puesto en contacto con los investigadores para interesarse por esta herramienta de prevención.