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Efe
Carlos Alcaraz dio un paso más en el Masters 1.000 de Montecarlo y distanciado ya de las dificultades que afrontó en la segunda ronda, ante el argentino Francisco Cerúndolo, atravesó, por la vía rápida, los octavos de final del Masters 1000 de Montecarlo con una firme victoria ante el alemán Daniel Altmaier (6-3 y 6-1) y se situó en cuartos, donde jugará contra el francés Arthur Fils.
El murciano quemó una etapa más para recuperar el número dos del mundo. La precipitada eliminación de Alexander Zverev en segunda ronda ha despejado el camino para el español hacia el segundo lugar del podio ATP. Está Alcaraz a tres partidos de conseguirlo. Tiene que levantar el trofeo.
"Tengo que olvidarme del ránking y centrarme en jugar"
Alcaraz ya está asentado en este Masters 1000 que disputa por segunda vez y donde no había ganado antes de iniciar su duelo con Cerúndolo. Era una cuestión de tiempo para un jugador que ya ha logrado, al menos una vez, estar en los cuartos de final de todos los Masters 1.000 excepto Roma.
El español, por la vía rápida y en menos de hora y media, dio buena cuenta de Altmaier, un jugador batallador, procedente de la fase previa que se plantó en este tramo del evento tras ganar, sobre todo, al canadiense Felix Auger Aliassime, decimosexto cabeza de serie, en primera ronda.
Después, superó al veterano Richard Gasquet. Estaba de pronto en octavos, ante Alcaraz, ante el que no tuvo opción alguna y ante el que decayó progresivamente resignado a su inferioridad.
El decimocuarto triunfo en sus quince últimos partidos en tierra batida, desde mayo pasado, que le llevaron a conquistar Roland Garros, fue un paso al frente para Alcaraz que ya está perfectamente asentado a la superficie.
"Amo la tierra", grabó en la cámara de televisión tras el triunfo Carlos Alcaraz que se siente cómodo una vez superado el trasvase desde la pista dura, con los sinsabores de Indian Wells y Miami, hacia la arcilla, donde el año pasado impuso su ley. la final olímpica que perdió en París contra Novak Djokovic fue el único revés del murciano en tierra batida.
Ahora contempla con optimismo lo que le viene. Alentado por la opción de conquistar un nuevo Masters 1000 e irrumpir en el segundo lugar del ránking transita el jugador español que ofreció golpes memorables ante Altmaier.
Nunca ha jugado con Arthur Flis, de veinte años y sin título alguno este año que previamente dejó en el camino al ruso Andrey Rublev, campeón en el 2023 y finalista en el 2021.
Alcaraz puede recuperar el número dos del mundo si gana el torneo beneficiado por la prematura eliminación del alemán Alexander Zverev. Sin embargo, el español de lado la obsesión por los números y estadísticas y solo quiere centrarse en jugar.
"He prestado atención a los números y eso no es lo ideal porque me he dado cuenta que tengo que jugar al tenis nada más. Amo el tenis, salir a la pista y hacer grandes partidos. Tengo que olvidarme del ránking y todo lo demás. Aquí en la tierra voy a intentar olvidarme de todo y jugar. Nada más", indicó.
Davidovich resiste a la reacción de Draper
Alejandro Davidovich |EFE
Alejandro Davidovich prolongó su idilio con Montecarlo y por tercera vez en su carrera alcanzó, con sufrimiento y templanza, los cuartos de final tras vencer al británico Jack Draper, quinto favorito, por 6-3, 6-7(8) y 6-4, después de casi tres horas de partido.
El malagueño reafirmó ante el británico, sexto jugador del mundo, al buena temporada que atraviesa y su alto nivel de juego sobre arcilla. Le ha faltado a Davidovich cierto sosiego en momentos clave para redondear un éxito, un título que aún no hay en su palmarés, pero no fue así en esta ocasión.
Porque el malagueño dio síntomas de madurez ante Draper, uno de los mejores del 2025. Tuvo el partido ganado en dos sets, con un punto de eliminatoria que salvó su rival para alargar el desenlace hasta la tercera manga. Aún así mantuvo el tipo Davidovich que no flaqueó. Ni física ni mentalmente. Y sacó adelante un partido duro, ante un gran rival.