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El ejército marroquí ha entrado en el campamento a las afueras de El Aaiun, donde viven cerca de 20.000 saharauis. Hay una cifra indeterminada de saharauis muertos y, según Rabat, dos militares marroquies habrían fallecido. El gobierno español pide a la ONU que intervenga. Cinco partidos han pedido la comparecencia de Zapatero en el Congreso

La cifra de muertos aún no está clara. Marruecos anunció hoy que dos agentes de las fuerzas del orden marroquíes han muerto durante la operación de desmantelamiento del campamento de protesta saharaui de Gdaim Izik, cerca de El Aaiún, y que otro falleció durante los altercados registrados en la ciudad.

Según una nota difundida por la agencia oficial marroquí MAP, el tercer fallecido es "un elemento de las fuerzas auxiliares, que murió después de haber recibido varias puñaladas por parte de un agitador, en el momento en que intentaba evitar que llevara a cabo actos vandálicos".

Los otros dos, según la fuente, murieron durante el desmantelamiento del campamento, operación que duró menos de una hora y en la que según un balance provisional hay 70 heridos entre las fuerzas del orden y otros cuatro heridos entre los civiles.

Fuentes saharauis, por su parte, aseguraron a Efe que durante los altercados fallecieron además al menos cuatro civiles, uno de ellos un niño que fue "degollado y quemado", y otro un hombre identificado como Dabi El Gargar, de unos 35 años de edad, que trabajaba en la empresa de fosfatos Fos Bukra e indican que fue atropellado por un coche policial.

Estas mismas fuentes señalan que el número de muertos es más elevado y que entre ellos se encuentran miembros de las fuerzas del orden.

Dicha información, sin embargo, fue desmentida por la Policía Marroquí quien negó que hayan muerto civiles durante los enfrentamientos. En declaraciones recogidas por la agencia oficial MAP, el prefecto de policía de El Aaiún, Mohamed Djisi, afirmó que la intervención de las fuerzas marroquíes para acabar con los disturbios en la ciudad "no ha causado muertes entre los civiles", si bien "varios miembros de las fuerzas del orden han sido heridos".

Durante los disturbios, que se iniciaron a las 06.45 (hora local y GMT), efectivos de la Gendarmería Real y de las fuerzas auxiliares marroquíes han detenido a 65 personas que, según la MAP, "se opusieron a las fuerzas del orden" con una "reacción violenta".

Según un comunicado del Ministerio del Interior, el desmantelamiento del campamento se ha llevado a cabo para preservar el orden público y garantizar la seguridad de los ciudadanos, "tras haber agotado todas las vías dirigidas a instaurar las bases del diálogo serio y responsable".

Dentro de la espiral de violencia creada tras el desmantelamiento por la fuerza del campamento, cientos de saharauis se enfrentan hoy en una auténtica batalla campal a las fuerzas de seguridad marroquíes en las calles de El Aaiún.

Testigos presenciales dijeron a Efe que cientos de jóvenes han arrojado cócteles molotov en distintos barrios de la ciudad contra lugares estratégicos como la entrada de la sede de la televisión marroquí o una delegación del Ministerio de Energía.

Según estas fuentes, los manifestantes se han hecho fuertes en algunos de los barrios más populares de la ciudad y con mayor presencia de independentistas saharauis, mientras que la policía controla los barrios con más presencia de funcionarios marroquíes.

Mujeres y jóvenes han salido a las calles en vehículos todoterreno desde los que gritan consignas favorables a la autodeterminación y hacen el gesto de la victoria con las manos, señalan los testigos. Se desconoce el número de heridos causados por los enfrentamientos en El Aaiún y en el campamento, aunque las fuentes ya han asegurado que hay víctimas tanto entre los manifestantes como entre las fuerzas de seguridad.

En el campamento de Gdaim Izik, unos 20.000 saharauis protestaban desde hace un mes para reivindicar derechos socioeconómicos como el acceso a un puesto de trabajo o a una vivienda.

EL DELEGADO DEL POLISARIO EN ESPAÑA DENUNCIA TRECE MUERTOS EN EL AAIÚN

Por su parte, el delegado del Frente Polisario en España, Bucharaya Beyun, ha denunciado que en el desmantelamiento del campamento de Gdaim Izik (Sahara Occidental) por fuerzas marroquíes han fallecido doce personas, y una más ha muerto en los incidentes posteriores que se están registrando en El Aaiún.

Beyun ha informado de esos datos que le han transmitido los representantes del Polisario durante la mañana. Según ha asegurado, a primera hora las fuerzas marroquíes comenzaron a desmantelar de forma violenta el campamento, en el que más de 20.000 saharauis habían instalado sus jaimas para reivindicar sus derechos.

El ministro de Exteriores saharaui, Mohamed Uld Salek, denunció el "acto de barbarie" de las fuerzas de seguridad marroquíes en el campamento de protesta de Gdeim Izik, y demandó una intervención urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para "poner fin a este crimen". Uld Salek indicó que la dirección del Frente Polisario se encuentra reunida para evaluar la situación y decidir si cancela o no su participación en la negociación informal con Marruecos prevista para hoy en Nueva York.

El representante del Frente Polisario en Europa, Mohamed Beissat, ha reclamado al Gobierno español que intervenga para evitar "un desastre más amplio". España "puede en estos momentos evitar que el desastre sea más amplio", señaló Beissat, quien añadió que el Gobierno español "tiene la capacidad de presionar a Marruecos y a la UE para que se haga algo".

Por el momento, el Frente Polisario "no está para nada satisfecho con la respuesta del Gobierno español ante lo que está pasando", teniendo en cuenta que España es "la potencia administradora de este territorio no autónomo según la ley internacional", dijo Beissat.

España "es la fuerza europea más cercana a lo que está pasando en el Sahara desde los puntos de vista geográfico, legal, político e histórico", subrayó el representante del Polisario, el movimiento que reivindica la independencia del Sahara Occidental.

RABAT INSISTE EN QUE HA RESPETADO LAS NORMAS Y QUE LOS DETENIDOS SON DELINCUENTES "COMUNES"

Por su parte, el Gobierno marroquí ha asegurado que el asalto de este lunes fue llevado a cabo "con supervisión de las autoridades judiciales y con total respeto de las normas jurídicas en vigor" y que el objetivo de la operación era "preservar el orden" y detener a unos delincuentes "comunes" que "amenazaban a las personas que se encontraban en el campamento de protesta saharaui de Agdeim Izik, al este de la ciudad de El Aaiún".

El Ministerio del Interior aseguró en un comunicado, citado por la agencia estatal de noticias MAP, que el objetivo de la operación era "preservar el orden público" y garantizar "la seguridad de los ciudadanos después de haber agotado todas las vías posibles para instaurar las bases de un diálogo serio y responsable".

Los detenidos, añadió, habían cometido "delitos comunes" y eran "unos elementos oportunistas que no estaban, de ninguna forma, concernidos por las reivindicaciones sociales, sino que explotaban estas mismas reivindicaciones con fines políticos de acuerdo con una agenda bien definida".

JIMENEZ PIDE AL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU INTEVENIR DE FORMA INMEDIATA

La ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, pidió hoy al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que intervenga en la crisis provocada por el desalojo por la fuerza del campamento saharaui en El Aaiún para rebajar la tensión y favorecer el diálogo entre Marruecos y el Frente Polisario.

Jiménez reiteró que el desmantelamiento por parte de la policía marroquí del campamento protesta donde se concentraban más de 20.000 saharauis es un asunto "trascendencia internacional" que el Gobierno español no debe abordar de forma bilateral con Rabat.

La jefa de la diplomacia española hizo estas declaraciones en la rueda de prensa ofrecida con su colega boliviano, David Chopehuanca, durante la primera jornada de su visita a La Paz.

A juicio de Jiménez, el Consejo de Seguridad, cuya presidencia de turno ejerce el Reino Unido, debería pronunciarse lo antes posible cuando tenga los informes definitivos de lo ocurrido en El Aaiún.

"Creo que la presidencia británica podría adoptar alguna decisión y convocar al Consejo de Seguridad", dijo Jiménez.

También apuntó la posibilidad de que se convoque de inmediato al enviado especial de la ONU para el Sahara Occidental, Cristopher Ross, para buscar medidas que rebajen la tensión en la región.

La ministra reiteró el llamamiento para que Marruecos y al Frente Polisario reanuden el diálogo de forma "urgente" con el fin de tratar de resolver el conflicto de la ex colonia española, que se remonta a 1975.

Como integrante del grupo de países amigos del Sahara Occidental, la titular de Exteriores ofreció la ayuda de España para favorecer esta diálogo.

Jiménez señaló que sigue sin tener información oficial de la ONU y de Marruecos sobre lo ocurrido en el campamento de El Aaiún.

"Cuando tengamos todos los informes, podremos hacer una valoración con carácter general. Es un asunto que compete a la comunidad internacional", insistió.

El mismo mensaje lanzaba el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, ha pedido este lunes "la máxima contención" a las autoridades marroquíes en la "operación" para desmantelar el campamento saharaui de las afueras de El Aaiún y ha expresado su "preocupación no sólo por los acontecimientos de este momento sino porque la seguridad en Marruecos es muy importante para todos". "Cuando veamos exactamente cuál es la dimensión de lo acontecido fijaremos una posición", ha dicho.

El eurodiputado de IU Willy Meyer, a quien la Policía marroquí impidió el domingo entrar en El Aaiún, ha recriminado a la ministra de Exteriores que esté "siempre sonriendo" y mirando hacia otro lado ante la "violencia" de Marruecos, y ha confirmado el desmantelamiento de los campamentos en el Sahara Occidental.

La "flamante" ministra, Trinidad Jiménez, ha subrayado Meyer, tiene que poner "cara seria" y decirle al Gobierno de Rabat que "hasta aquí hemos llegado" y plantarse ante los ataques a la prensa española, al incidente de ayer en el que el eurodiputado se vio involucrado y a la violación sistemática de los derechos humanos por parte de Marruecos.

Meyer en una rueda de prensa junto al líder de IU, Cayo Lara, en la sede de la formación, tiene claro que Marruecos no quiere testigos y teme que se produzca una catástrofe humanitaria en este territorio autónomo, donde esta mañana el Ejército marroquí ha comenzado a desmantelar de forma violenta el campamento de Gdaim Izik, a unos 18 kilómetros de El Aaiún y donde más de 20.000 saharauis han instalado sus jaimas para reivindicar sus derechos.

CINCO PARTIDOS PIDEN LA COMPARECENCIA DE ZAPATERO

Por su parte, el grupo parlamentario de ERC-IU-ICV, junto a Nafarroa Bai y BNG, del grupo mixto, han solicitado hoy la comparecencia en el Congreso del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para que explique la posición del Ejecutivo tras el desmantelamiento del campamento de protesta cercano a El Aaiún.

También pedirán a Rodríguez Zapatero que informe a la Cámara Baja sobre las agresiones a periodistas en Marruecos, además de la prohibición de entrada a parlamentarios e informadores españoles por parte de las autoridades marroquíes.

Esta iniciativa parlamentaria, suscrita por el grupo mixto y el grupo de ERC-IU-ICV, ha sido presentada esta mañana en el registro central del Congreso.

Según un comunicado Nafarroa Bai, el Gobierno marroquí ha arremetido contra quienes ejercen el derecho a conocer e informar libremente al respecto al margen de las consignas oficiales dictadas por el rey alauí.

Además, el BNG ha presentado hoy una pregunta escrita al Gobierno acerca sobre las medidas que adoptará el Gobierno tras el "violento desmantelamiento" del campamento saharaui y sobre el compromiso del Ejecutivo para terminar con "la desprotección y el desamparo" del pueblo saharaui por parte de la comunidad internacional.

Por otra parte, el portavoz adjunto del PNV, Aitor Esteban, preguntará, en este caso a la ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, Trinidad Jiménez, sobre este asunto.

Esteban ha condenado el "asalto violento e injustificado" por parte de las fuerzas de seguridad de Marruecos y ha pedido al Gobierno español que "se posicione".

Así, ha instado al Ejecutivo a que "actúe de inmediato" intensificando las labores diplomáticas para poner fin al conflicto y ha denunciado "el abuso en el uso de la fuerza" de las autoridades marroquíes frente a "una población de refugiados que están en una protesta pacífica".