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La jueza instructora Valeria Montesarchio rechazó este lunes la petición del letrado del capitán Francesco Schettino, principal imputado por el naufragio del crucero Costa Concordia, en el que fallecieron 32 personas, de incluir entre los indagados al timonel que pudo haber contribuido al naufragio.

Schettino acudió hoy por primera vez al aula donde se está celebrando la fase de instrucción del proceso en la localidad de Grosseto (centro) y que prosiguió con la ilustración de las pericias realizadas a la caja negra por el colegio de peritos, con respuestas a las 50 preguntas realizadas por la jueza instructora.

Según la lectura de la caja negra, el timonel habría confundido una orden del capitán durante la maniobra de acercamiento a la isla de Giglio, contribuyendo al accidente, por lo que el abogado de Schettino, Bruno Leporatti, pidió que fuera incluido entre los investigados, refieren medios italianos.

Sin embargo, la jueza no ha considerado que el timonel indonesio del "Costa Concordia" deba ser implicado en las partes imputadas porque su posición en el accidente ya se aclaró hace unos meses. De la "caja negra" saldrán informaciones importantes como el cambio de ruta, pero también si se advirtió a la compañía del incidente, informan los medios italianos.

Durante la audiencia en la que había unas 500 personas, un superviviente se acercó al banquillo donde estaba sentado Schettino y tras decirle "esperemos que la verdad se aclare pronto" a lo que el capitán respondió "sí, la verdad debe saberse", ambos se estrecharon la mano.

La audiencia contará además con la proyección de vídeos grabados en el momento del naufragio, con las voces del capitán, de sus subalternos y de los pasajeros. El proceso comenzó el pasado 3 de marzo y se está celebrando en el Teatro Moderno de Grosseto (centro de Italia), convertido en un aula de un tribunal debido a la cantidad de personas que han pedido asistir al juicio, y donde hoy varios carteles en cinco lenguas que pedían justicia.

La audiencia se celebró a puerta cerrada y en ella se examinan los resultados de los informes para aclarar lo ocurrido en la noche del 13 de enero, cuando el crucero encalló a pocos metros de la costa de la isla del Giglio tras haber chocado contra un escollo.

Desde que se produjo el impacto hasta las primeras tareas de desembarco de los 4.229 pasajeros y miembros de la tripulación pasaron varias horas y el barco se fue inclinando y al final perdieron la vida 30 personas, entre ellas un español y dos peruanos, y aún hay dos desaparecidos.

Para esta fase de actuación de pruebas se han reservado al menos tres audiencias. A Grosseto han acudido decenas de medios de comunicación por lo que el ayuntamiento ha organizado un importante dispositivo de seguridad para vigilar y garantizar la privacidad del comandante Schettino y ha acordonado toda la zona que rodea el Teatro.

SCHETTINO Y SU TRIPULACIÓN, IMPUTADOS

Además de Schettino, al que la fiscalía de Grosseto investiga bajo los cargos de homicidio, naufragio y abandono de la nave, resultan también investigados su segundo en el puente de mando, Ciro Ambrosio, y otros cuatro oficiales Andrea Bongiovanni, Roberto Bosio, Silvia Coronica y Salvatore Ursino.

También los fiscales investigan a tres dirigentes de Costa Cruceros: el vicepresidente ejecutivo de operaciones de la flota, Manfred Ursprunger, así como al jefe de la Unidad de Crisis, Roberto Ferrarini, y al superintendente de la flota de la nave, Paolo Parodi.

Schettino, se encuentra desde el 5 de julio en libertad, después de que la jueza Montesarchio decidiese sustituir el arresto domiciliario dictado por ella misma el 17 de enero por la obligación de permanecer sometiéndose a rutinarios controles en el municipio de su residencia, Meta di Sorrento (sur).