La tasa de basuras, al amparo de la Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular establece la obligatoriedad para los municipios de cobrarla antes de abril de 2025. La fecha tope para empezar a aplicarla es el 10 de abril.
Algunos ayuntamientos buscan cómo atenuar el impacto de la medida. Otros directamente ha anunciado que no aplicarán la tasa hasta que se les obligue
El investigador de la Universidad Politécnica de Madrid José Vicente López ha explicado cómo se calculará la nueva tasa de residuos.
Este profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes, Forestal y del Medio Natural ha empezado por recordar que la pagaremos a partir de abril pero que se cobrará, con carácter retroactivo, desde enero.
En el caso del Ayuntamiento de Madrid, esta tasa tiene una parte fija que se calculará según el valor catastral de la vivienda y otra parte complementaria, según la cantidad de residuos que se generen en el barrio en el que vivimos.
Y es que la capital tiene datos de los residuos que genera cada barrio de cada distrito de la ciudad. En algunos casos esa variabilidad podrá encarecer más o menos la tasa. O sea, que dependerá de la cantidad de basura que se genere el que en una parte de Madrid se pague más a o menos, valor catastral al margen.
En otros sitios el cálculo es más simple. Una suma de costes a repartir entre el número de habitantes. En otros se modula el reparto según el valor catastral o la superficie de la vivienda o incluso por el depósito que hacen los residentes de un portal.
OBLIGATORIA NO, INJUSTA SÍ
Dice este profesor que esta tasa no es una imposición de la Unión Europea y que los países miembros pueden cumplir con los objetivos de reducción de los residuos mediante otras iniciativas, pero que los gobiernos han decidido recurrir a esta manera de incentivar el reciclaje tocando el bolsillo de los ciudadanos.
Ya hemos visto cómo aplicará Madrid su tasa de residuos y otras maneras de hacerlo en municipios y mancomunidades que no dispongan de muchos datos.
En algunos casos, como ya se ha demostrado en poblaciones de Navarra, País Vasco o Cataluña, los contenedores inteligentes con lectura de tarjeta de los usuarios calculan el depósito y aplican o no las bonificaciones de manera personalizada.
Por eso José Vicente López considera que fijar a veces una tasa con un cálculo general que incluso no es homogéneo para los países de la UE (siendo una directiva comunitaria) es injusto.
REUTILIZAR, AÚN MÁS LEJOS
En 2026 España tendrá que cumplir con el objetivo de reciclar el 55% de sus residuos. A un año de finalizar el plazo no llegamos ni al 50%. Si no se alcanza esta meta habrá sanciones, pero no se aplicarían porque España ha introducido esta tasa a modo de compromiso con la UE.
Si en el reciclaje estamos lejos, en la reutilización, el otro gran paso de la Economía Circular, estamos aún más distantes. Según José Vicente López mientras la media de "circularidad" en Europa oscila entre el 17% y el 18%, en España ronda el 8%.
El Palamento Europeo aprobó hace un año la Ley conocida como del derecho a reparar. Las empresas deben ofrecer repuestos a lo largo de la vida útil del producto (que se pretende que se extienda al máximo), reparaciones rentables y más allá del periodo de garantía exigible y otras obligaciones para fabricantes y servicios de atención.
Pero la realidad es que en muchas ocasiones el coste de reparación supera el 60% del precio de adquisición nuevo. A veces simplemente los desplazamientos de los técnicos y/o la mano de obra sin incluir piezas ya hace casi inviable la reparación, como advierte el propfesor López.