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En el caso Púnica, hemos sabido este jueves que la ex directora de comunicación de la Comunidad de Madrid, Isabel Gallego, ha admitido al juez los pagos en B desde Indra y el Canal de Isabel II. Unos pagos para mejorar la imagen de altos cargos del gobierno regional como Esperanza Aguirre o Ignacio González.

Según su confesión, el cabecilla de la Púnica, Alejandro de Pedro, pactó con Borja Sarasola, entonces viceconsejero de Presidencia, estos trabajos de reputación online.

Isabel Gallego, ha realizado estas declaraciones tras ser imputada en esta investigación por haber contratado a una empresa para que limpiara la imagen de Aguirre y González en internet. Además, Gallego ha presentado un escrito en la Audiencia Nacional en el que reconoce que se utilizaron contratos con el Canal de Isabel II para pagar esos trabajos a Alejandro de Pedro, considerado uno de los conseguidores de la trama.

En el documento se detalla que Alejandro de Pedro pactó con Borja Sarasola "la oferta económica de los trabajos reputacionales de Esperanza Aguirre e Ignacio González, así como los métodos de pago, que pasaban por adjudicatarias del Canal de Isabel II”.

En el escrito presentado ayer jueves en el juzgado de Manuel García Castellón horas antes de declarar voluntariamente ante este magistrado, Gallego afirma que el empresario de la trama Alejandro de Pedro pactó con el entonces viceconsejero de Vicepresidencia Borja Sarasola la "oferta económica de los trabajos reputacionales de Esperanza Aguirre e Ignacio González, así como los métodos de pago, que pasaban por adjudicaciones del Canal".

MEJORAR LA IMAGEN EN LAS REDES SOCIALES

Estos trabajos consistían en mejorar la imagen de la Comunidad de Madrid en las redes sociales, pero también, según sostiene Gallego, para "minimizar los efectos de las críticas" cuando estalló el escándalo del ático de González en Málaga.

En el escrito presentado ayer por Gallego, imputada en este caso, añade que cuando Sarasola fue nombrado consejero de Medio Ambiente en octubre de 2012 se apartó de la gestión de esos pagos y finalizó el contrato de publicidad del Canal a través del que se pagaba.

En ese momento, De Pedro se quedó "sin vía para cobrar los trabajos que sigue haciendo para Ignacio González" y entonces se encargó del tema el exconsejero de Justicia Salvador Victoria, que dimitió por el caso Púnica. Victoria, relata la imputada, "copia el mismo modelo para pagarle, pero tropieza con problemas de tramitación en el concurso de publicidad del Canal de Isabel II y descarta esa vía" y le dice a Gallego que mientras se resuelve, y para que De Pedro pueda cobrar, "le pague facturas de gastos menores, una solución en principio provisional" para facturarle los trabajos.

Así, desde la Dirección General de Medios de Comunicación que dirigía Gallego se pagaron a De Pedro, según su versión, 21.000 euros en el año 2012, facturas mensuales de 1.800 euros en 2013 y cuatro más en 2014 por 7.200 euros en total. Según el escrito de Gallego, Victoria buscó otros métodos para pagar a De Pedro a través de Indra y luego una solución "más permanente" en 2014 mediante otras adjudicaciones del Canal.