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Hoy ha quedado visto para sentencia el juicio contra cinco personas acusadas de ocupar de forma ilegal un chalet de Pozuelo de Alarcón. Se les acusa de un delito leve de usurpación. Los okupas sorprendieron a los vecinos de una urbanización de Húmera con una carta de presentación en la que pedían una convivencia constructiva. Se enfrentan a una multa de 480 euros.

Los okupas de un chalé de lujo en Pozuelo de Alarcón han pedido a los vecinos del barrio en el que viven comprensión ya que no son "yonkis, ni delincuentes" y les encantaría "formar parte" del "buen desarrollo y tranquilidad del barrio". El grupo está habitando desde hace unas semanas una vivienda adosada perteneciente a una entidad bancaria ubicada en el Camino de Húmera.

Anteriormente, la Policía ya desalojó a otro grupo que había okupado la misma vivienda, que pertenece a un grupo de chales de lujo cerrados desde hace 8 años tras la quiebra de la promotora. Recientemente, han colgado en la puerta un comunicado en el que señalan que les "entristece y disgusta" que los vecinos al haber tenido una mala experiencia anterior les "prejuzguen y piensen" que "corren peligro".

SE ENFRENTAN A UNA MULTA DE 480 EUROS

Hoy mismo, cinco de ellos se han sentado en el banquillo de los acusados por un delito leve de usurpación. Después de que la Policía desalojara el mismo chalé adosado el pasado 14 de febrero, cinco personas volvieron a okupar la vivienda, que se ubica en el Camino de Húmera. La vivienda, que lleva cerrada 8 años cerrada tras quiebra de promotora, es propiedad del Banco Popular. Una vecina denunció a los nuevos moradores.

En el juicio, el fiscal ha pedido que se les condene a una multa de 480 euros con la medida cautelar para su desalojo. Antes de quedar visto para sentencia, el abogado del banco ha intentado sin éxito llegar a un acuerdo.

Los acusados han manifestado que el plazo de 15 días para abandonar el lugar no es suficiente dado que tienen que rehacer su vida. "No tengo trabajo ni ingresos. Tenemos derecho a una vivienda digna como dice la Constitución", han dicho en su derecho a la última palabra.

NO QUEREMOS ASUSTAR

En el escrito colgado, el colectivo insiste en que no quieren asustar a los residentes de esta zona madrileña. "No tenemos esa intención, no queremos asustarles, ni que nos vean como monstruos desalmados que se drogan y se dedican a una mala vida, solo tenemos la intención de vivir, de aportar el grano de arena necesario que haga falta para hacerles ver que queremos ser partícipes de esa buena y tranquila convivencia", especifica la carta.

De este modo, aseguran que dentro de sus intenciones se encuentra "sanear la imagen del inmueble", hacer una "limpieza" del mismo y pedir al 010 del Ayuntamiento de Pozuelo cubos de basura. Así, explican que hacen "todo lo posible" para "asegurar y mantener el descanso nocturno".

"En el domicilio nunca se han organizado fiestas, ni se ha puesto música en un volumen desorbitado a horas intempestivas, y es estas la razón principal, por la que hemos decidido instalarnos de forma provisional en su barrio, para poder tener un sitio donde descansar, asearnos y poder convivir entre un grupo de 8 personas sin dar ningún tipo de molestia ni altercado", añaden.

Por su parte, los vecinos del barrio aseguran que "no molestan", que "por el momento no ha pasado nada" y que que en la zona se ha producido la ocupación de otra vivienda de lujo diseñada por el arquitecto Joaquín Torres. "No molestan, tienen que vivir en algún lado, pero si no pueden pagar, hay casas de protección oficial", ha señalado una vecina.

Otro residente de la zona ha señalado que no se siente seguro y que los okupas "no pueden hacer lo que están haciendo". A su vez, otra habitante se ha mostrado en contra de que las casas sean okupadas ya que las personas "tienen que pagar como todo el mundo".