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El expresidente de la Diputación y del PP de Castellón, Carlos Fabra, ha recogido el mandamiento que le da de plazo hasta el lunes para ingresar en prisión y no ha presentado recurso de súplica.

Carlos Fabra estaba citado hoy para recoger el documento de ejecución de la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Castellón que le condenó a cuatro años de prisión por cuatro delitos fiscales, después de que el Gobierno rechazara su petición de indulto.

Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, Fabra ha recogido el mandamiento de ejecución de la sentencia y no ha presentado recurso de súplica, y aunque podría hacerlo en los próximos tres días, fuentes próximas al caso han indicado que no tiene intención de hacerlo.

A su salida de la Audiencia, Carlos Fabra no ha querido contestar a las preguntas sobre si presentará recurso o en qué prisión ingresará. Respecto a si "prefiere" ingresar en un centro penitenciario de la Comunidad de Madrid, se ha limitado a decir que preferiría estar en su casa, y sobre si se ha sentido "traicionado" por el Partido Popular, Fabra ha dicho que ya no es del PP.

El expresidente ha llegado a las 09.10 horas de hoy a la Ciudad de la Justicia de Castellón y ha accedido al edificio sin hacer declaraciones a los numerosos medios de comunicación situados tras el cordón policial desplegado en las inmediaciones desde primera hora de la mañana. Fabra estaba citado a las 11.30 horas pero ha decidido acudir más de dos horas antes, lo que no ha evitado la presencia de la práctica totalidad de los de medios de comunicación.

Media hora antes que Fabra accedía a las instalaciones judiciales su representante legal, Javier Boix, quien ha rechazado hacer declaraciones. Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, a las 09.18 horas Fabra ha recogido el mandamiento de ejecución de la sentencia.

A su salida, sobre las 09.25 horas, Carlos Fabra no ha querido contestar a la mayoría de las preguntas que le han formulado los periodistas, que le han seguido durante varios minutos hasta que le ha recogido un coche. Una de las cuestiones a las que sí ha respondido ha sido a la de si se ha sentido "traicionado" por el Partido Popular, aunque lo ha hecho con un escueto "yo no soy del PP".

Ante la pregunta de si "prefiere" ingresar en un centro penitenciario de la Comunidad de Madrid, Carlos Fabra ha sentenciado: "Yo prefiero estar en mi casa". Visiblemente afectado, y pidiendo a los medios de comunicación que no le "agobiaran", Carlos Fabra ha abandonado las inmediaciones de la Ciudad de la Justicia de Castellón.

Carlos Fabra cuenta todavía, según explicó en una conversación telefónica, con una vía judicial abierta, la del Tribunal Constitucional. El pasado mes de septiembre Carlos Fabra interpuso un recurso de amparo ante el Constitucional, que todavía no ha sido resuelto, por lo que podría pedir a este tribunal la suspensión temporal del ingreso en prisión mientras se resuelve el recurso.

Carlos Fabra fue condenado a cuatro años de prisión por la Audiencia Provincial de Castellón por cuatro delitos fiscales tras considerar que el exmandatario había defraudado a la Hacienda Pública 693.000 euros en cuatro ejercicios fiscales.

Después de que el Tribunal Supremo rechazara el recurso presentado por Fabra, éste solicitó al Gobierno un indulto, el cual fue denegado el pasado viernes, por lo que la Audiencia Provincial había fijado el día de hoy para que se recogiera la notificación de ingreso en prisión.

Si el Tribunal Constitucional no toma ninguna medida en los próximos días a petición de Fabra, el expresidente de la Diputación de Castellón deberá ingresar en prisión no más tarde del lunes 1 de diciembre. El expresidente puede acudir con el mandamiento de ejecución de la sentencia a cualquier prisión española sin necesidad de notificar su elección al órgano juzgador.

EL GOBIERNO PONE A CARLOS FABRA COMO EJEMPLO DE QUE NO INDULTARÁ DELITOS FISCALES NI DE CORRUPCIÓN

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha afirmado que la denegación de indultar al expresidente de la Diputación y del PP de Castellón, Carlos Fabra, demuestra que el Gobierno no 'perdona' delitos fiscales, de corrupción ni violencia de género.

Así ha respondido en la sesión de control al Gobierno al diputado de Compromís-Equo, Joan Baldoví, que ha puesto de relieve cómo el Gobierno tardó tres meses en resolver la petición de indulto de Fabra y los jueces tardaron diez años en juzgarle. Ha contrapuesto esta situación con los 15.000 euros que han tenido que pagaron miembros de su partido por vender lotería con la cara de Fabra.

El ministro ha defendido que el Gobierno tramita con "agilidad" las peticiones de indulto, recordando que concede el 1% de ellas y 2.000 solicitudes se denegaron el año pasado. Además, el caso de Fabra demuestra, a su juicio, la "actitud coherente de este Gobierno de hacer un uso limitado y restrictivo del derecho de gracia".