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La secretaria general del PSOE, Elena Valenciano, ha puesto "la mano en el fuego" por la ex consejera de Economía y Hacienda de Andalucía Magdalena Álvarez, imputada en el caso de los ERE fraudulentos, y por el presidente de la Junta andaluza, José Antonio Griñán, que la sustituyó en aquel cargo. Valenciano ha considerado que no hay ninguna base para la imputación de Álvarez ni de la otra veintena de personas que recoge el auto y, de hecho, ha pronosticado que dejarán de estar imputadas en los próximos meses.

En la misma línea, el presidente de la Junta de Andalucía, ha manifestado este miércoles que el auto de la juez que instruye el caso de las irregularidades en expedientes de regulación de empleo (ERE), Mercedes Alaya, por el que imputa de 20 cargos y excargos de la administración autonómica, no contiene "ningún reproche penal", por lo que es "manifiestamente recurrible".

Como se recordará, en ese auto, la juez imputa a la exconsejera de Economía y Hacienda entre los años 1994 y 2004, exministra de Fomento y actual vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Magdalena Alvarez; al actual viceconsejero de Presidencia y director general de Presupuestos entre el 21 de abril de 2002 y el 26 de abril de 2009, Antonio Vicente Lozano Peña, y al exinterventor general de la Junta de Andalucía Manuel Gómez Martínez, entre otros.

Su socio de Gobierno y vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas (IU), ha advertido que ningún imputado o procesado "puede estar en el Gobierno ni en ningún cargo de responsabilidad". Valderas ha pedido, no obstante, "prudencia" ante el nuevo auto de la juez Mercedes Alaya y ha apuntado que la mayoría de los imputados va a recurrir.

Entre los imputados en el auto conocido ayer, está el actual viceconsejero de la Presidencia, Antonio Lozano, por su actuación como director general de Presupuestos de la Junta entre 2002 y 2009. Lozano ha decidido renunciar como secretario general del Consejo de Gobierno.

COINCIDENCIAS

La secretaria general del PSOE, Elena Valenciano ha asegurado que no teme que la juez cite también a Griñán, que sustituyó a Álvarez al frente de la Consejería de Economía y Hacienda en el año 2004. "Desde luego, pongo la mano en el fuego por el señor Griñán", ha sentenciado, para añadir a renglón seguido que también la ponía por la ex ministra de Fomento.

Además, ha evidenciado la "precisión de reloj suizo" de la juez del caso, Mercedes Alaya. "Es bastante chocante de qué manera tan precisa la juez Alaya coordina la comunicación de sus autos con hechos políticos importantes del PSOE-A", ha remachado, y ha puntualizado que no acusaba "a nadie de prevaricación, ni muchísimo menos", sino que era una opinión.

No ha querido pronunciarse sobre las palabras del vicesecretario general del PSOE-A, Mario Jiménez, que ayer culpó a la juez de abrir "una causa general por motivaciones políticas" contra los socialistas, pero sí ha insistido en que no hay base jurídica para la imputación.

Por su parte, el secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reconocido hoy que "hay muchas cosas de la instrucción" en el caso de los ERE fraudulentos de Andalucía que le "llaman la atención", si bien se ha mostrado partidario de que "si hay alguien que ha metido la mano, al trullo".

EL PP RELACIONA LA RENUNCIA DE GRIÑÁN CON SU "SEGURA" IMPUTACIÓN

El portavoz adjunto del PP en el Congreso Rafael Merino está convencido, por "pura coherencia jurídica", de que el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, acabará siendo imputado en el caso de los ERE fraudulentos, y ha augurado que habrá un nuevo "dedazo" para su sucesión.

El diputado cordobés del PP también tiene claro que Griñán decidió no presentarse a la reelección porque sabía que podía llegarle la imputación a Magdalena Álvarez y "posteriormente a él".

Merino considera que, a la vista del auto de la jueza instructora del caso, Mercedes Alaya, en el que ha sido imputada la exministra Magdalena Álvarez, "llegará el momento" en que Griñán también será imputado, porque fue él quien sucedió a Álvarez en la Consejería de Hacienda y "dio los mismos pasos" que su antecesora.

Rafael Merino también ha señalado que hay que exigir a Izquierda Unida un "grado de responsabilidad", porque está apoyando en Andalucía "un gobierno presuntamente corrupto", mientras su líder, Cayo Lara, pide en Madrid la dimisión del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, o del propio líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.