Playas de Benidorm, en Alicante | CSIC
(Actualizado

Casi tres milímetros. Eso es lo que sube el nivel del mar cada año y que afecta tanto a las costas peninsulares como a las canarias o la baleares. Son exactamente 2,8 milímetros que puede parecer poca cosa, pero en una serie a 20 o 50 años vista ya podemos hablar de afecciones a infraestructuras, edificaciones o a la pérdida de playas.

Esos 2,8 milímetros, además, son el doble de la elevación registrada por la fusión de los hielos árticos y antárticos. Lo explican los investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO) que han liderado este análisis.

“La aceleración de la velocidad a la que sube el nivel del mar refleja que la amenaza actual que representa el cambio climático, lejos de estar en vías de solución, se está agravando”, explica Manuel Vargas, físico del Centro Oceanográfico de Málaga del IEO-CSIC y autor del trabajo.

“Para países como el nuestro, con una gran extensión de costa, esta subida del mar tendrá efectos graves, como el retroceso de la línea de costa y pérdida de playas, o el mayor impacto de los temporales sobre las construcciones e infraestructuras costeras”

Para realizar el estudio se han analizado series mensuales de nivel del mar en diferentes puertos alrededor de las costas atlánticas y mediterráneas. Los datos se han obtenido de mareógrafos que se remontan a principios de la década de 1940, así como datos de altimetría procedentes de satélites desde 1993.

El análisis de estas series temporales muestra que el nivel del mar aumentó a un ritmo de 1,6 milímetros por año desde 1948 hasta 2019 mientras que, desde ese año, el ritmo al que se incrementa el nivel del mar es de 2,8 milímetros, casi el doble.

Así puede afectar a la tecnología el cambio climático

EFECTOS GRAVES

Se ha constatado que una parte de este ascenso se debe al calentamiento de las aguas, lo que produce la expansión térmica de las misma y el consiguiente aumento de su volumen. La otra parte tiene que ver con ese derretimiento de las masas de hielo de las zonas polares y su adición a los océanos.

“Para países como el nuestro, con una gran extensión de costa, esta subida del mar tendrá efectos graves, como el retroceso de la línea de costa y pérdida de playas, o el mayor impacto de los temporales sobre las construcciones e infraestructuras costeras”, apunta Vargas.

El CO2 y el metano en la atmósfera vuelven a romper récords históricos anuales en la Tierra

“Este estudio pone de relieve la necesidad de mantener sistemas de vigilancia y monitorización de nuestros mares para conocer exactamente los cambios que se están produciendo en ellos”, concluye el científico.