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El lamento de un agricultor de Perales de Tajuña tras haber perdido el 70% de su cosecha: "Es mejor no aparecer por aquí"
- Más de un millar de hectáreas de cultivo han quedado anegadas y sufrido daños en la Comunidad de Madrid tras el paso de las recientes borrascas y los desembalses
- La falta de productos locales y de temporada podría disparar los precios y reducir la calidad de lo que llega a las mesas madrileñas

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Las borrascas que han azotado la Comunidad de Madrid han dejado un panorama desolador para los agricultores de la región: un millar de hectáreas de cultivo anegados y pérdidas económicas cuantiosas.
Las intensas lluvias junto con la suelta de agua de los embalses, han provocado que el agua se desborde, afectando gravemente a las tierras de cultivo y a las ganaderías, especialmente en la Vega del Tajo y municipios como Perales de Tajuña.
Es el caso de Julio José, un agricultor de Perales de Tajuña, cuya finca ha quedado devastada por las inundaciones del río Tajuña. "Esto se trabaja con cariño, con amor, para recoger esas cosechas para nuestros clientes, y es que te encuentras con este panorama que es mejor no aparecer por aquí", declara Julio José, visiblemente afectado.
Su plantación de espárragos, que prometía una buena cosecha, se ha perdido en un 70%, y los invernaderos de tomateras y lechugas también han quedado completamente anegados. "Por mucho sol que haga, lo primero es que se van a cocer, se va a pelmazar la tierra, no hay forma de sacarlos", lamenta.

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Este no es un caso aislado. Otros agricultores y ganaderos de la región reportan campos de cereales, trigos, cebadas y alfalfas quemados por el agua, reses aisladas y animales muertos. Según los afectados, el problema no solo radica en las lluvias, sino en la suelta de agua de los embalses y la falta de mantenimiento de los cauces de los ríos. En Aranjuez, por ejemplo, el cauce del Tajo, que habitualmente tiene 20 metros de ancho, ha alcanzado los 150-200 metros en algunas zonas, arrasando con todo a su paso.
La falta de productos locales y de temporada podría disparar los precios y reducir la calidad de lo que llega a las mesas madrileñas
Las consecuencias trascienden a los propios agricultores. Como explica Julio José, estas pérdidas afectan también a los consumidores: "Si tú no crías espárragos, yo no los puedo comprar, o bien me van a llegar de Perú, de China, peor calidad, van a subir los precios". La falta de productos locales y de temporada podría disparar los precios y reducir la calidad de lo que llega a las mesas madrileñas.

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Ante esta situación, los agricultores piden mayor sensibilidad y apoyo por parte de las autoridades. La Comunidad de Madrid ha planteado solicitar la declaración de zona catastrófica para los municipios afectados, una medida que Julio José ve con cautela: "Si verdaderamente viene esa ayuda, pues la aplaudiremos. Si no, a lo mejor la ayuda luego se queda por ahí perdida".
Además, se subraya la necesidad urgente de mantener limpios los cauces de los ríos y mejorar la gestión de los embalses para evitar que estas tragedias se repitan. "El río revienta y la caja que tiene que traer el río, si tiene que cubicar x metros cúbicos, pues aquí nos creemos que tenemos algo y no tenemos ni la mitad de lo que tiene que llevar de agua", denuncian.
Una vez más se ha mostrado la vulnerabilidad del sector agrario frente a fenómenos climáticos extremos y la importancia de una planificación adecuada para proteger tanto a los productores como a los consumidores.
Mientras tanto, agricultores como Julio José luchan por salir adelante, con el alma en los pies, pero con la esperanza de que las ayudas lleguen y las lecciones se aprendan para evitar futuras catástrofes.