‘Estallido’, Dustin Hoffman, | WARNER
(Actualizado

Un virus que se sale de control y un equipo de médicos que lucha contrarreloj para salvar a un pueblo. En 1995 Dustin Hoffman protagonizó una película que hoy, seguramente, vamos a ver de otra manera.

No es el coronavirus, es el ébola, ni es el pangolín sino un mono, pero, en todo caso, tenemos ya experiencia suficiente en pandemias para sentarnos frente al televisor este sábado y ver en Telemadrid esta película como experimentados y sabios espectadores. Y comprobar si se ajusta a la realidad, ahora que ya sabemos qué es un EPI y lo que debe llevar.

En un principio no iba a ser Dustin Hoffman el protagonista ni Wolfgang Petersen el director, sino Ridley Scott y Robert Redford, pero el proyecto perdió impulso, una cosa llevó a la otra y, al final, el guión definitivo se encargó a Ted Telly y éste quedó tan contento con la historia que se lo envió a Mel Gibson, Harrison Ford y Silvester Stallone. Todos dijeron que no y apareció en escena Dustin Hoffman. Y Wolfgang Petersen.

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A Wolfgang Petersen le gustó especialmente que Dustin Hoffman, que nunca había interpretado a un héroe de acción, tuviera el papel de salvador del mundo. Finalmente, el actor se vistió de caqui para meterse en la piel (y el uniforme) del coronel Sam Daniels y comenzó el rodaje. Eso sí, se negó a usar el gorro reglamentario porque, decía, no le gustaba nada cómo se veía con él.

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La cinta fue un éxito de taquilla y recaudó casi 200 millones de dólares; cuatro veces más de lo que había costado. El reconocido crítico Roger Joseph la describió en el Chicago Sun Times como "Una de las historias más escalofriantes de nuestro tiempo”. Quizá hoy hubiera pensado que la ficción, por mucha imaginación que le eche, con frecuencia no supera a la realidad.