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Los lunes nos querrán. Es el título de la última novela de Najat el Hachmi, la ganadora del Premio Nadal 2021. Un libro que nos presenta la historia de dos niñas marroquíes que se convierten en mujeres mientras luchan por la libertad que se les niega, tanto desde sus hogares como desde su religión.

Una reflexión sobre el feminismo y sobre la cultura musulmana a través de una de las voces más críticas y bellas

“El lunes nos querrán me ha parecido una novela absolutamente honesta, sencilla y brutal. Todo eso junto”. Así ha comenzado definiendo nuestra presentadora, Rebeca Marín, la premiada novela de Hachmi. Y es que nos encontramos ante una obra con una fuerza y una personalidad capaz de sacudir nuestras creencias y opiniones y hacerlas ver de otra manera.

Esta es “una historia de amistad entre dos chicas jóvenes que viven en un barrio que las condiciona mucho”, nos explica la propia autora, y que “son hijas de familias de origen musulmán”.

A través de la manera en cómo reaccionan frente a las complicadas condiciones que las reprimen y del opresivo entorno que las rodea seremos testigos de la historia de esta amistad y de su lucha por conquistar “algo tan básico como la libertad”.

“Lo más doloroso es que te expulsen de algo que también es tuyo”

Precisamente la libertad, o la falta de ella, está presente en todas las páginas de la novela, recordándonos que, aunque solemos “dar por sentado que todo el mundo la disfruta, hay personas que, para poder ser libres, han tenido que esforzarse mucho”, confiesa Hachmi.

La religión (son musulmanas), la condición social (son de clase baja) y que son mujeres. Estos tres factores son lo que condicionan a las protagonistas de Los lunes nos querrán. “Son las tres fronteras, las tres barreras. Los tres condicionantes que están presentes” en todo momento. Las jóvenes tendrán que enfrentarse a sus familias y a su contexto para poder salir y hacer aquello que se les prohíbe. Sin embargo, una vez que consiguen liberarse de estos condicionantes, descubren otros relacionados con cómo las ve la sociedad.

Najat el Hachmi confiesa que ha recibido mensajes a través de las redes sociales con amenazas e insultos por defender el papel de la mujer en la sociedad musulmana. “Colgué una foto de una copa de cava por ramadán. Eso tan sencillo generó una cantidad enorme de mensajes”, recuerda la escritora, gran luchadora contra la represión femenina islámica y el racismo. “Lo más doloroso es que te expulsen de algo que también es tuyo”, defiende Hachmi. “Que te expulsen de tu familia. Que te expulsen de tu propio origen. Yo, por ejemplo, no puedo volver a mi pueblo”.