Alivio entre los vecinos tras el desalojo de un narcopiso en la calle Atocha: “Hemos vivido un infierno”

Alivio entre los vecinos tras el desalojo de un narcopiso en la calle Atocha: “Hemos vivido un infierno”

Las cámaras de Telemadrid han grabado el momento en el que unos okupas de la calle Atocha eran desalojados de la casa en la que vivían de forma ilegal desde hace más de dos años. Habían convertido la portería del número 76 de la calle Atocha en un narcopiso, donde se traficaba con drogas como heroína.

Los vecinos ya no podían más porque estos individuos eran también violentos. Una empresa que 'desokupa' viviendas ha llegado y los ha puesto en la calle. A la primera. Los vecinos están ahora algo más aliviados, según refiere a Telemadrid uno de ellos, Elias.

Droga en el portal

La empresa Desokupa ha conseguido que se marcharan los traficantes de este piso okupado que era la antigua portería, propiedad ahora de un banco.

'Desokupan' la antigua portería de un edificio, en Madrid Centro
'Desokupan' la antigua portería de un edificio, en Madrid Centro
'Desokupan' la antigua portería de un edificio, en Madrid Centro

'Desokupan' la antigua portería de un edificio, en Madrid Centro

Los okupas hacían los trapicheos de droga en el portal del edificio y en la calle. Los vecinos estaban atemorizados y decidieron contratar a Desokupa, la empresa de Barcelona que presiona a los okupas para que se vayan. Madrid Directo ha grabado el momento en el que cinco personas abandonaban la casa.

Este jueves ya está cerrada la portería cuya okupación ha sido “un infierno” para los vecinos, además de por la droga porque han vivido con el miedo añadido a contagios del Covid 19. “Aquí hay familias, ancianos, niños, que lo han pasado muy mal –cuenta Elias a Telemadrid- Era todo un trasiego de traficantes y droga”.

Miedo y amenazas

“Había miedo de entrar y salir –explica- y gente que se ha visto amenazada, aunque no ha habido agresiones físicas. Si se han producido muchos daños y estos okupas estaban buscando pisos en el edifico para okupar. La Policía estaba casi siempre aquí aunque no podía hacer nada”.

Los vecinos habían presentado más de cien denuncias, antes de que esta empresa desalojara a los okupas. “El problema –dice Elias- es que hay un vacío legal, la Ley no te ampara y las personas como nosotros nos sentimos desamparados”.