Un hombre secuestra durante varias horas a una mujer en su vivienda de Leganés

Un hombre secuestra durante varias horas a una mujer en su vivienda de Leganés

Un hombre secuestró durante varias horas este lunes a una mujer en su vivienda de Leganés, tal y como adelantó Telemadrid a primera hora de la mañana.

El agresor se atrincheró desde aproximadamente las ocho de la mañana. Sobre las 12.00 horas fue detenido y la mujer, liberada y en buen estado de salud, aunque con contusiones y una posible fractura en la muñeca. Vecinos del inmueble indican que son pareja aunque fuentes del entorno de la retenida señalan lo contrario y que el hombre habría actuado motivado por intensos celos.

Los hechos tuvieron lugar en el ático del número 14 de la calle Lisboa de la localidad, en el barrio de la Fortuna.

Detenido en Leganés por secuestrar a su expareja / TELEMADRID

Al parecer, este hombre de unos 30 años y de origen magrebí llegó al lugar e, intimidando con un cuchillo y una pistola, según testigos, entró en la vivienda. Al parecer, llegaron a ser pareja, pero habían roto la relación. La Policía confirmó más tarde que el agresor portara una pistola simulada.

Los GEO acudieron al lugar para intentar liberar a la mujer. También fueron miembros de la Policía Nacional y de los servicios de emergencia.

Sobre las 12.00 horas, fuentes policiales informaron a Telemadrid que la mujer había sido liberada y en buen estado, mientras que el hombre fue arrestado.

La mujer retenida se llama Olga y tiene 45 años. Sus dos hijos, de 12 y 15 años, y un amigo de la familia estaban en el piso en el momento en el que el agresor llegó al lugar. El amigo de la mujer salió de la vivienda como pudo. Los dos niños, de 15 y 12 años, fueron retenidos también en un principio, pero fueron liberados sobre las 9.00 horas. Fueron atendidos por el servicio del Summa 112 y luego por un equipo de psicólogos.

Los vecinos llamaron a la Policía despertados por los gritos de "Te voy a matar, te voy a matar" proferidos por el secuestrador hacia la retenida, que respondía con "Deja a mis hijos en paz". Los residentes en el edificio también han escuchado algunos gritos en árabe y han relatado que las discusiones entre ambos eran constantes en los últimos meses.