Algunos de los Palacetes más bellos de Madrid

Palacio del duque de Granada de Ega
Palacio del duque de Granada de Ega |REDACCIÓN

Las prisas de la ciudad a veces no nos dejan mirar hacia arriba. Y resulta que Madrid está repleta de edificios dignos de un marqués. Son palacios, edificios que en su día fueron construidos como un palacete y que hoy son el hogar de una familia, hoteles de renombre o edificios destinados a alguna institución pública. Palacios, eso sí, que podemos seguir admirando si decidimos hacer un pequeño alto en el camino.

De palacio de la marquesa de la Sonora a Ministerio

Palacio de la Marquesa de la Sonora, Madrid |Europa Press

En pleno centro de Madrid, en la calle San Bernardo número 45, un sobrio palacio hace hoy de sede del Ministerio de Justicia español. El Palacio perteneció a la marquesa de la Sonora, y fue construido en el siglo XVIII. Y aunque originalmente fue diseñado y planificado por el famoso Ventura Rodríguez (en un terreno comprado a la Duquesa de Alba por el Marqués de la Regalía), finalmente fue construido en 1763 por el arquitecto José Serrano, por encargo del segundo marqués de Grimaldo.

Las torres de este palacio son de estilo neoherreriano y fueron añadidas en 1942 por el arquitecto Javier Barroso

Eso sí, como se ve, el estilo intentó respetar la idea de Ventura Rodríguez, con un estilo neoclásico. Sin embargo, unos veinte años después, el edificio quedó arrasado por un incendio y poco después fue adquirido al fin por la marquesa de la Sonora, quien mandó reconstruirlo y ampliarlo. El autor de esta reforma fue Evaristo del Castillo. Sin embargo, las torres de las esquinas, de estilo neoherreriano, no fueron añadidas hasta muchos años después, en 1942. Fue una idea del arquitecto Javier Barroso.

Y a pesar de haber sido residencia de marqueses, finalmente pasó a manos del Estado, y es, desde 1.851 la sede del Ministerio de Justicia.

El Palacio de Abrantes

Detalle del palacio de Abrantes, en Madrid |Europa Press

Sin salir del centro, si paseamos por la calle Mayor, en pleno barrio de los Austrias, tal vez nos llame la atención un precioso palacio barroco del siglo XVII. Es la sede actual del Instituto Italiano de Cultura en Madrid, pero antaño fue un palacio ocupado por la nobleza.

El edificio fue construido en 1653 por el arquitecto Juan Maza, bajo encargo de Juan de Valencia el Infante, quien compró en esta zona cinco casas para hacerse con el solar y poder levantar ahí su palacio. Pero el edificio cambió en numerosas ocasiones de manos, casi todas nobles, aunque llegó a ser alquilado por habitaciones a la servidumbre.

El palacio tenía originalmente unos torreones que el duque de Abrantes ordenó suprimir en 1842

Como curiosidad, al principio tenía unos torreones a los lados, pero cuando fue adquirido por el duque de Abrantes, mandó al arquitecto Anibal Álvarez Bouquel una reforma, y dejó el edificio tal y como lo conocemos ahora.

Más adelante (en 1874) pasó a ser la sede del periódico La Correspondencia de España. Y finalmente en 1888 fue vendido por el propietario del periódico (Ignacio Escobar) al Gobierno italiano. Pasó a manos del embajador italiano, quien ordenó embellecer con pinturas la fachada y restaurar el interior. Desde 1939 es sede del Instituto italiano de cultura.

Algunos ejemplos de Palacetes que ahora son viviendas

Muchos antiguos palacios son ahora viviendas particulares. Entre ellos: 

  • Casa Palacio de Ricardo Augustín (plaza de Ramales, 1)
  • Palacio de Domingo Tres Palacios (plaza de Ramales, 3)
  • Palacio del duque de Baena (calle Pez, 38)
  • Palacio del conde de Escalona y de Bornos (calle Pez,12) 
  • Palacio de Talara (calle Luna, 15)
  • Palacio del marqués de Molins (calle del Amor de Dios, 2)
  • Casa palacio del marqués de la Vera (calle Relatores, 20)
  • Casa palacio del marqués de Torrijos (calle Magdalena, 17)
  • Palacio del Cordón (plaza del Cordón, 1)
REDACCIÓN

El Palacio del duque de Uceda

Palacio del Duque de Uceda, Madrid |Wikipedia

Muy cerca del anterior palacio se encuentra del duque de Uceda (o Palacio de los Consejos), que hoy es sede del Consejo de Estado y de la Capitanía General. Ocupa el número 79 de la calle Mayor, y es un enorme edificio del siglo XVII de estilo herreriano.

Este palacio de tres plantas fue diseñado por Francisco de Mora, bajo encargo del duque de Uceda, Cristobal Gómez de Sandoval-Rojas. Sin embargo, no fue completado hasta 1625 por Alonso Trujillo.

El Palacio del duque de Uceda ha sido declarado Bien de interés Cultural

Cuando se construyó, el palacio tenía, de planta rectangular en torno a dos patios interiores, enfrente la antigua iglesia de la Almudena y por entonces ya fue considerado como un edificio muy ostentoso, por el que fueron pasando distintos nombres de familias nobles (allí vivió y murió, por ejemplo, Mariana de Austria), hasta que en 1717 fue adquirido por Felipe IV y destinado a la sede de oficinas del Real Alcázar. Fue desde ese momento cuando se empezó a conocer como Palacio de los Consejos.

Un museo con clase

Fachada principal del museo del Romanticismo |Europa Press

El actual Museo del Romanticismo está situado en la calle de San Mateo número 1, pero pocos sabrán que fue el palacio y residencia del marqués de Matallana, que era como se conocía a Rodrigo de Torres y Morales, y que fue construido en el siglo XVIII por Manuel Martín Rodríguez (primo de Ventura Rodríguez), siguiendo el estilo neoclásico.

El palacio del marqués de Matallana fue construido en 1776 por el arquitecto Manuel Martín Rodríguez. Hoy es sede del museo del Romanticismo

También fue residencia del conde de la Puebla del Maestre, y en 1920 fue alquilado por el Estado para instalar allí la sede del Turismo, pero cuatro años después, se convirtió en el actual Museo.

El edificio ha sido declarado Bien de Interés Cultural como Monumento Histórico Artístico.

Vivir en un palacio

Palacio del príncipe de Anglona, Madrid |Wikipedia

No todos los edificios que en su día acogieron a duques, marqueses y condes, han pasado a ser instituciones públicas o del Estado. Algunos son ahora centros comerciales, hoteles... o incluso, viviendas. Es el caso del palacio del Príncipe de Anglona, construido en el siglo XVII (1690) entre las calles Segovia, San Andrés, San Pedro y Príncipe de Anglona.

Originalmente, era de estilo barroco, pero fue transformándose a lo largo de estos siglos después de pasar por numerosas reformas. Sus jardines también fueron reformados.

Este edificio fue la residencia del príncipe de Anglona, Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pimentel, hijo del duque de Osuna, y más tarde, de los duques de Benavente.

Como curiosidad, este edificio tenía unos túneles secretos conectados con el Palacio Real. Sin embargo, fue reformado en dos ocasiones, en 1776 y en 1802. Y en la última reforma, se le dio un toque más neoclásico. A partir de entonces pasó por dos reformas más (1983 y 1986) y fue destinado a viviendas particulares.