El Ayuntamiento de Alcobendas ha intensificado estos meses “sus esfuerzos para combatir el vandalismo urbano”, en especial, los grafitis que afectan a espacios públicos, a través de un plan de acción que ha permitido identificar al responsable de 40 pintadas ilegales, que será multado y deberá asumir el pago de la limpieza de sus pintadas.
Ese plan extraordinario cuenta con el respaldo de la Policía local, que combina la vigilancia, las sanciones y los programas de concienciación, tratando de “preservar la imagen de la ciudad y proteger el patrimonio común”.
El grafitero se enfrenta ahora "a una fuerte multa económica" por cada una de las pintadas realizadas y al pago de los gastos de limpieza.
El Ayuntamiento asegura que, en caso necesario, sus cuentas corrientes podrían ser embargadas; al mismo tiempo que el Consistorio también está valorando poner en conocimiento de la autoridad judicial lo ocurrido.
Desde el Consistorio sostienen que la limpieza de estas pintadas supone “un coste significativo” para el municipio, oscilando entre 400 y 5.000 euros por cada intervención, dependiendo de la dimensión y el material afectado, y censuran que esos gastos “limitan la capacidad de destinar recursos a otros servicios municipales esenciales”.