Las fechas que han marcado el cambio de cara de la Gran Vía
A.V.
Han sido dos años de intenso trabajo, desde que en las navidades de 2016 el Ayuntamiento de Madrid diera los primeros para la transformación de la Gran Vía madrileña. Estos han sido los hitos más destacados:
DICIEMBRE DE 2016
Llega el cierre de la Gran Vía para los vehículos privados. El Ayuntamiento de Madrid restringe el acceso del tráfico hasta el 8 de enero. Con esta iniciativa, novedosa en la capital, el Gobierno local de la alcaldesa, Manuela Carmena, pone a prueba con los ciudadanos el nuevo concepto de Gran Vía que planifica el Ayuntamiento de Madrid con la idea de otorgar importancia a las vías peatonales. El objetivo es dar mayor espacio al peatón. A esta medida se suman la restricción al tráfico en las calles Atocha y Mayor.
La medida se realiza de forma provisional, pero ya muestran la intención del gobierno de Ahora Madrid de acometer de forma permanente el cierre al tráfico en esta arteria de Madrid. De hecho, Manuela Carmena admite, en declaraciones a los medios, su intención de que antes de que finalice su mandato en 2019 la Gran Vía madrileña pueda quedar totalmente libre de coches.
Llegan, por otra parte, las primeras críticas de los partidos de la oposición. Entre los ciudadanos reina cierto desconcierto ante una medida que se ve en un principio como improvisada.
Se acometerá las obras para la ampliación de sus aceras, se reducirán los carriles y se creará un sistema de movilidad para integrar la bicicleta. Manuela Carmena anuncia, además, que la licitación de la reforma se hará este mismo año, con la intención de comenzar las obras en enero de 2018, hecho que se retrasó hasta el comienzo del verano.
Se anuncia, además, que el perímetro del distrito Centro será a partir del año que viene una gran Área de Prioridad Residencial, donde estará prohibido el tráfico de coches privados salvo para acceder a los parkings. Nace así Madrid Central.
OCTUBRE DE 2017
El Ayuntamiento aprueba el proyecto de licitación de las obras para ampliar las aceras y poner vegetación en la Gran Vía. Su coste ascenderá en torno a 9 millones de euros.
DICIEMBRE DE 2017
Por segundo año, en diciembre de 2017, el gobierno de Ahora Madrid cierra la Gran Vía al tráfico rodado por Navidad. Se amplían las aceras de la Gran Vía, eliminado dos carriles de la calzada, uno en cada sentido de circulación. De seis se pasan a cuatro los carriles disponibles para la circulación de vehículos y se limita la velocidad a 30 km/h. Se anuncia que la medida será definitiva a partir de 2018.
El PP y Ciudadanos, al igual que algunas asociaciones de comerciantes, mostraron su frontal rechazo a la iniciativa por considerar que no solo generó un caos de tráfico, sino que también conllevó pérdidas a las empresas ubicadas en la zona.
Se anuncia, además, que la circulación de automóviles quedará reservada a los residentes del distrito Centro, a mediados de 2018.
9 DE MARZO DE 2018
El Ayuntamiento de Madrid inicia las mediciones y empiezan los trabajos para la remodelación de la nueva Gran Vía. La remodelación comienza en la calle de Alcalá. Dos noches después, Plaza de España ya era testigo de esta nueva transformación. Finalmente, no habría una plataforma única, y su diseño proyecta la instalación de tres fuentes de agua potable con criterios de accesibilidad y la plantación de 248 árboles creando zonas de descanso. El proyecto que arranca supone una ampliación de las aceras de entre 2,6 y 3,4 metros, dependiendo del tramo.
Las últimas semanas previas al 23 de noviembre sirvieron para pulir detalles y dejar la Gran Via lista para la inauguración de las luces navideñas y el inicio del Black Friday.