En una entrevista en Buenos Días Madrid, Francisco espera que esta denuncia marque un antes y un después.
Pone voz a muchas familias que consideran que se está tratando mal a sus familiares y no se atreven a denunciarlo.
“Al salir de la residencia paso por la puerta de la habitación de mi madre y escucho como chillaba y a partir de ahí compré un teléfono móvil con cámara incorporada. Al grabar tres días consecutivos veo como este auxiliar le da a mi madre seis o siete azotes cada día”, asegura Francisco.
Es cuando Francisco se decide a poner una denuncia y de ahí pasa al juzgado. Aunque no vieron indicio de delito y archivaron la causa en 2016. En 2018, Francisco graba las imágenes donde se escuchan los insultos y se ven los golpes.
El grupo Los Nogales, la empresa responsable de la residencia denunciada, ha decidido ejercer de acusación particular contra los tres ya "exempleados".
Así lo ha indicado la empresa en un comunicado recogido por Efe en el que considera los hechos descritos por la Fiscalía "deleznables y repugnantes, impropios de gerocultores cuya formación está específicamente orientada a la atención y cuidado de personas mayores".