- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en Twitter
- Compartir en Whatsapp
- Compartir en Messenger
- Compartir en Messenger
‘El jardín de las delicias’, la obra del Prado con enigmas por resolver
- Javier Sierra explica las diferentes lecturas que tiene esta obra de El Bosco

- Chapters
- descriptions off, selected
- subtitles settings, opens subtitles settings dialog
- subtitles off, selected
This is a modal window.
Beginning of dialog window. Escape will cancel and close the window.
End of dialog window.
This is a modal window. This modal can be closed by pressing the Escape key or activating the close button.
This is a modal window. This modal can be closed by pressing the Escape key or activating the close button.
Lo primero que debemos destacar es que no se trata de un cuadro, sino de una puerta. En esta imagen en blanco y negro Dios aparece pintado en un reducido tamaño mirando una esfera que simboliza el tercer día de la creación.

Si abrimos la puerta observamos lo que hoy conocemos como ‘El jardín de las delicias’, a pesar de que su nombre real se desconoce cuál era.
Primera lectura
En la parte de la izquierda vemos la representación de Adán y Eva. Aunque en el paraíso no debe haber muerte y aún así la vemos en algunos símbolos.
En el centro hay un ojo colosal que parece estar contemplándote, pudiendo ser este el ojo de Dios. Esta parte principal supone la representación de la multiplicación de los hijos de Adán y Eva.

Por último, estos hijos se ven representados en la parte final en el infierno, donde irán si pecan demasiado.
¿Era el Bosco adamita?
Bajo el pensamiento adamita la parte de la derecha supone la tabla del infierno, el momento actual, donde tratan de escapar de lo material.

El centro es la forma que estos tienen de escapar del infierno, siguiendo los pasos de Adán y Eva a través de estos desnudos.
Símbolo de poder
Felipe II tenía en gran estima esta obra, tanto que llegó a tenerla en su propia habitación, ya que simboliza poder.
Según dice la leyenda, cuando el monarca fallece en El Escorial lo último que vió fue este cuadro.