- Compartir:
- Compartir en Facebook
- Compartir en Twitter
- Compartir en Whatsapp
- Compartir en Messenger
- Compartir en Messenger
Hongos, garrapatillos o caracoles pueden acabar con los cultivos
- Las plagas pueden estropear entre el 20 y el 40% del sembrado

- Chapters
- descriptions off, selected
- subtitles settings, opens subtitles settings dialog
- subtitles off, selected
This is a modal window.
Beginning of dialog window. Escape will cancel and close the window.
End of dialog window.
This is a modal window. This modal can be closed by pressing the Escape key or activating the close button.
This is a modal window. This modal can be closed by pressing the Escape key or activating the close button.
Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los agricultores son las plagas. De manera anual, estas pueden perder entre el 20 y el 40% de los cultivos. Además, en función del tipo de planta pueden afectar unos u otros seres.
El mayor enemigo de las hortalizas son los pulgones. Estos insectos se alimentan de savia, y lo más importante es que transmiten enfermedades. Los pulgones pueden fumigarse, pero estos son muy resistentes a los pesticidas.

Una plaga pone en peligro la cosecha del olivo de este año
En los huertos, los hongos suponen un peligro especialmente en las zonas donde hay exceso de humedad.
En el caso del trigo o la cebada, el más destructivo es el garrapatillo, ya que este destruye el gluten dando, además, un sabor muy desagradable.

En productos de hoja verde, como lechuga o acelgas, los caracoles y las babosas son los mayores enemigos, pudiendo ser tóxicos.
Hay varios trucos que podemos seguir para evitar las plagas como fumigar o tener en cuenta las fechas de siembra.